domingo, 1 de febrero de 2015

Domingo 8 marzo 2015, III Domingo de Cuaresma (año B).

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS

V. LO QUE COMPETE AL OBISPO


66. A cada Obispo en su diócesis incumbe:
1) Establecer la institución del catecumenado y decidir las normas oportunas para cada necesidad (Cfr. n. 44).
2) Determinar, según las circunstancias, si se puede celebrar, y cuándo, el rito de la iniciación fuera de los tiempos propios (Cfr. n. 58).
3) Dispensar por impedimentos graves de un escrutinio y, en circunstancias extraordinarias, también de dos (Cfr. n. 240).
4) Permitir que parcial o totalmente se use el Ritual abreviado (Cfr. n. 240)
5) Confiar a los catequistas, que sean verdaderamente dignos y estén bien preparados, la misión de realizar los exorcismos y las bendiciones (Cfr. nn. 44 y 47).
6) Presidir el rito de la "elección" y dar por válida la admisión de los elegidos, por sí o por medio de un delegado (Cfr. n. 44).

VI. ACOMODACIONES QUE PUEDE HACER EL MINISTRO

67. El celebrante puede servirse plenamente y con conocimiento de causa de la libertad que se le otorga en las Observaciones Generales Previas, n. 34, o en las rúbricas del Ritual. En muchos lugares del Ritual no se determina a propósito el modo de actuar o de rezar, o se ofrecen dos soluciones, para que el celebrante, según su prudente juicio pastoral, pueda acomodarse a las condiciones de los candidatos y de los asistentes. Se ha dejado la máxima libertad en cuanto a las moniciones y a las súplicas, que según las circunstancias siempre se pueden abreviar o cambiar o enriquecer con otras intenciones, que respondan a la especial condición de los candidatos (v. gr algún luto o gozo familiar ocurrido a alguno de ellos) o de los asistentes (v. gr, algún luto o gozo común de la parroquia o de la ciudad).

Será propio del celebrante acomodar el texto, mudando el género y el número según las circunstancias de cada cual.

CALENDARIO

8 +
III DOMINGO DE CUARESMA

Misa del Domingo (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., sin Gl., Cr., Pf. prop. No se puede decir la PE IV.
LECC.: vol. II.
- Éx 20, 1-17. La Ley se dio por medio de Moisés.
- Sal 18. R. Señor, tú tienes palabras de vida eterna.
- 1 Cor 1, 22-25. Predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los hombres, pero, para los llamados, sabiduría de Dios.
- Jn 2, 13-25. Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

La ley, el templo y la sabiduría de Dios. Las lecturas del presente domingo se centran en la ley de Dios. El Decálogo del monte Sinaí es la ley mosaica, establecido por Dios a su pueblo (1 Lect.). Jesús, en el marco del templo de Jerusalén, actúa con autoridad y declara que él es el nuevo y verdadero templo (Ev.). Los cristianos, como Pablo, predican a Cristo crucificado. Él es la ley, el templo y sabiduría de Dios (2 Lect.)

* No se permiten otras celebraciones, tampoco la Misa exequial.

Liturgia de las Horas: oficio dominical. No se dice Te Deum. Comp. Dom. II.

Martirologio: elogs. del 9 de marzo, pág. 198.

TEXTOS MISA

III DOMINGO DE CUARESMA
Cuando en este domingo se tienen los escrutinios preparatorios para el bautismo de adultos, pueden utilizarse las oraciones rituales y las intercesiones propias.
DOMINICA III IN QUADRAGESIMA
Hac dominica celebratur primum scrutinium praeparatorium ad baptismum pro catechumenis, qui in Vigilia paschali ad sacramenta initiationis christianae admittentur, adhibitis orationibus et intercessionibus propriis, ut infra.
Antífona de entrada Sal 24, 15-16
Tengo los ojos puestos en el Señor, porque él saca mis pies de la red. Mírame, oh Dios, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido.
O bien: Ez 36, 23-26
Cuando os haga ver mi santidad, os reuniré de todos los países; derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará de todas vuestras inmundicias. Y os infundiré un espíritu nuevo -dice el Señor.
Antiphona ad introitum Ps 24, 15-16
Oculi mei semper ad Dóminum, quia ipse evéllet de láqueo pedes meos. Réspice in me et miserére mei, quóniam únicus et pauper sum ego.
Vel: Cf. Ez 36, 23-26
Cum sanctificátus fúero in vobis, congregábo vos de univérsis terris; et effúndam super vos aquam mundam, et mundabímini ab ómnibus inquinaméntis vestris, et dabo vobis spíritum novum, dicit Dóminus.
No se dice Gloria. Non dicitur Gloria in excélsis.
Oración colecta
Señor, Padre de misericordia y origen de todo bien, que aceptas el ayuno, la oración y la limosna como remedio de nuestros pecados, mira con amor a tu pueblo penitente y restaura con tu misericordia a los que estamos hundidos bajo el peso de nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, ómnium misericordiárum et totíus bonitátis auctor, qui peccatórum remédia in ieiúniis, oratiónibus et eleemósynis demonstrásti, hanc humilitátis nostrae confessiónem propítius intuére, ut, qui inclinámur consciéntia nostra, tua semper misericórdia sublevémur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Domingo de la 3ª semana de Cuaresma. Año B.

PRIMERA LECTURA
La Ley se dio por medio de Moisés

Lectura del libro del Éxodo 20, 1-17

En aquellos días, el Señor pronunció las siguientes palabras:
«Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud.
No tendrás otros dioses frente a mí.
No te harás ídolos, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua debajo de la tierra.
No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un dios celoso: castigo el pecado de los padres en los hijos, nietos y biznietos, cuando me aborrecen.
Pero actúo con piedad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos.
No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso.
Fíjate en el sábado para santificarlo.
Durante seis días trabaja y haz tus tareas, pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el forastero que viva en tus ciudades.
Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra y el mar y lo que hay en ellos.
Y el séptimo día descansó: por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó.
Honra a tu padre y a tu madre: así prolongarás tus días en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No robarás.
No darás testimonio falso contra tu prójimo.
No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de él.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 18, 8. 9. 10. 11
R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitae aetérnae habes.

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitae aetérnae habes.

Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitae aetérnae habes.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitae aetérnae habes.

Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R.
Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Dómine, verba vitae aetérnae habes.

SEGUNDA LECTURA
Predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los hombres, pero, para los llamados, sabiduría de Dios

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 22-25

Hermanos:
Los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para lo judíos, necedad para los gentiles; pero, para los llamados - judíos o griegos -, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
Jn 3, 16
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único. Todo el que cree en él tiene vida eterna. Sic Deus diléxit mundum, ut Fílium suum unigénitum daret; omnis qui credit in eum, habet vitam aetérnam.

EVANGELIO
Destruid este templo, y en tres días lo levantaré

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 2, 13-25
Gloria a ti, Señor.

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:
-«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:
- «¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
Jesús contestó:
- «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.»
Los judíos replicaron:
- «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Catecismo de la Iglesia Católica
El Decálogo en la Sagrada Escritura
2056 La palabra "Decálogo" significa literalmente "diez palabras" (Ex 34, 28; Dt 4, 13; Dt 10, 4). Estas "diez palabras" Dios las reveló a su pueblo en la montaña santa. Las escribió "con su Dedo" (Ex 31, 18; Dt 5, 22), a diferencia de los otros preceptos escritos por Moisés (cf Dt 31, 9. 24). Constituyen palabras de Dios en un sentido eminente. Son trasmitidas en los libros del Exodo (cf Ex 20, 1-17) y del Deuteronomio (cf Dt 5, 6-22). Ya en el Antiguo Testamento, los libros santos hablan de las "diez palabras" (cf por ejemplo, Os 4, 2; Jr 7, 9; Ez 18, 5-9); pero es en la nueva Alianza en Jesucristo donde será revelado su pleno sentido.
2063 La alianza y el diálogo entre Dios y el hombre están también confirmados por el hecho de que todas las obligaciones se enuncian en primera persona ("Yo soy el Señor… ") y están dirigidas a otro sujeto ("tú"). En todos los mandamientos de Dios hay un pronombre personal singular que designa el destinatario. Al mismo tiempo que a todo el pueblo, Dios da a conocer su voluntad a cada uno en particular:
"El Señor prescribió el amor a Dios y enseñó la justicia para con el prójimo a fin de que el hombre no fuese ni injusto, ni indigno de Dios. Así, por el Decálogo, Dios preparaba al hombre para ser su amigo y tener un solo corazón con su prójimo… Las palabras del Decálogo persisten también entre nosotros (cristianos). Lejos de ser abolidas, han recibido amplificación y desarrollo por el hecho de la venida del Señor en la carne" (S. Ireneo, haer. 4, 16, 3-4).
1982 La Ley antigua es una preparación para el Evangelio.
1983 La Ley nueva es la gracia del Espíritu Santo recibida mediante la fe en Cristo, que opera por la caridad. Se expresa especialmente en el Sermón del Señor en la montaña y utiliza los sacramentos para comunicarnos la gracia.
1984 La Ley evangélica cumple, supera y lleva a su perfección la Ley antigua: sus promesas mediante las bienaventuranzas del Reino de los cielos, sus mandamientos, reformando la raíz de los actos, el corazón.
1985 La Ley nueva es una ley de amor, una ley de gracia, una ley de libertad.
JESÚS Y EL TEMPLO
583 Como los profetas anteriores a él, Jesús profesó el más profundo respeto al Templo de Jerusalén. Fue presentado en él por José y María cuarenta días después de su nacimiento (Lc 2, 22-39). A la edad de doce años, decidió quedarse en el Templo para recordar a sus padres que se debía a los asuntos de su Padre (cf. Lc 2, 46-49). Durante su vida oculta, subió allí todos los años al menos con ocasión de la Pascua (cf. Lc 2, 41); su ministerio público estuvo jalonado por sus peregrinaciones a Jerusalén con motivo de las grandes fiestas judías (cf. Jn 2, 13-14; Jn 5, 1. 14; Jn 7, 1. 10. 14; Jn 8, 2; Jn 10, 22-23).
584 Jesús subió al Templo como al lugar privilegiado para el encuentro con Dios. El Templo era para él la casa de su Padre, una casa de oración, y se indigna porque el atrio exterior se haya convertido en un mercado (Mt 21, 13). Si expulsa a los mercaderes del Templo es por celo hacia las cosas de su Padre: "no hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado. Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: 'El celo por tu Casa me devorará' (Sal 69, 10)" (Jn 2, 16-17). Después de su Resurrección, los Apóstoles mantuvieron un respeto religioso hacia el Templo (cf. Hch 2, 46; Hch 3, 1; Hch 5, 20. 21; etc.).
585 Jesús anunció, no obstante, en el umbral de su Pasión, la ruina de ese espléndido edificio del cual no quedará piedra sobre piedra (cf. Mt 24, 1-2). Hay aquí un anuncio de una señal de los últimos tiempos que se van a abrir con su propia Pascua (cf. Mt 24, 3; Lc 13, 35). Pero esta profecía pudo ser deformada por falsos testigos en su interrogatorio en casa del sumo sacerdote (cf. Mc 14, 57-58) y serle reprochada como injuriosa cuando estaba clavado en la cruz (cf. Mt 27, 39-40).
586 Lejos de haber sido hostil al Templo (cf. Mt 8, 4; Mt 23, 21; Lc 17, 14; Jn 4, 22) donde expuso lo esencial de su enseñanza (cf. Jn 18, 20), Jesús quiso pagar el impuesto del Templo asociándose con Pedro (cf. Mt 17, 24-27), a quien acababa de poner como fundamento de su futura Iglesia (cf. Mt 16, 18). Aún más, se identificó con el Templo presentándose como la morada definitiva de Dios entre los hombres (cf. Jn 2, 21; Mt 12, 6). Por eso su muerte corporal (cf. Jn 2, 18-22) anuncia la destrucción del Templo que señalará la entrada en una nueva edad de la historia de la salvación:"Llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre"(Jn 4, 21; cf. Jn 4, 23-24; Mt 27, 51; Hb 9, 11; Ap 21, 22).

Del Papa Benedicto XVI
ÁNGELUS, Domingo 11 de marzo de 2012
Queridos hermanos y hermanas:
El Evangelio de este tercer domingo de Cuaresma refiere, en la redacción de san Juan, el célebre episodio en el que Jesús expulsa del templo de Jerusalén a los vendedores de animales y a los cambistas (cf. Jn 2, 13-25). El hecho, recogido por todos los evangelistas, tuvo lugar en la proximidad de la fiesta de la Pascua y suscitó gran impresión tanto entre la multitud como entre sus discípulos. ¿Cómo debemos interpretar este gesto de Jesús? En primer lugar, hay que señalar que no provocó ninguna represión de los guardianes del orden público, porque lo vieron como una típica acción profética: de hecho, los profetas, en nombre de Dios, con frecuencia denunciaban los abusos, y a veces lo hacían con gestos simbólicos. El problema, en todo caso, era su autoridad. Por eso los judíos le preguntaron a Jesús: "¿Qué signos nos muestras para obrar así?" (Jn 2, 18); demuéstranos que actúas verdaderamente en nombre de Dios.
La expulsión de los mercaderes del templo también se ha interpretado en sentido político revolucionario, colocando a Jesús en la línea del movimiento de los zelotes. Estos, de hecho, eran "celosos" de la ley de Dios y estaban dispuestos a usar la violencia para hacer que se cumpliera. En tiempos de Jesús esperaban a un mesías que liberase a Israel del dominio de los romanos. Pero Jesús decepcionó estas expectativas, por lo que algunos discípulos lo abandonaron, y Judas Iscariote incluso lo traicionó. En realidad, es imposible interpretar a Jesús como violento: la violencia es contraria al reino de Dios, es un instrumento del anticristo. La violencia nunca sirve a la humanidad, más aún, la deshumaniza.
Escuchemos entonces las palabras que Jesús dijo al realizar ese gesto: "Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre" (Jn 2, 16). Sus discípulos se acordaron entonces de lo que está escrito en un Salmo: "El celo de tu casa me devora" (Sal 69, 10). Este Salmo es una invocación de ayuda en una situación de extremo peligro a causa del odio de los enemigos: la situación que Jesús vivirá en su pasión. El celo por el Padre y por su casa lo llevará hasta la cruz: el suyo es el celo del amor que paga en carne propia, no el que querría servir a Dios mediante la violencia. De hecho, el "signo" que Jesús dará como prueba de su autoridad será precisamente su muerte y resurrección. "Destruid este templo –dijo–, y en tres días lo levantaré". Y san Juan observa: "Él hablaba del templo de su cuerpo" (Jn 2, 19. 21). Con la Pascua de Jesús se inicia un nuevo culto, el culto del amor, y un nuevo templo que es él mismo, Cristo resucitado, por el cual cada creyente puede adorar a Dios Padre "en espíritu y verdad" (Jn 4, 23). 
Queridos amigos, el Espíritu Santo comenzó a construir este nuevo templo en el seno de la Virgen María. Por su intercesión, pidamos que cada cristiano sea piedra viva de este edificio espiritual.
Homilía, Domingo 19 de marzo de 2006
Queridos hermanos y hermanas:
Hemos escuchado juntos una famosa y bella página del libro del Éxodo, en la que el autor sagrado narra la entrega del Decálogo a Israel por parte de Dios. Un detalle llama enseguida la atención: la enumeración de los diez mandamientos se introduce con una significativa referencia a la liberación del pueblo de Israel. Dice el texto: "Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud" (Ex 20, 2). Por tanto, el Decálogo quiere ser una confirmación de la libertad conquistada. En efecto, los mandamientos, si se analizan en profundidad, son el instrumento que el Señor nos da para defender nuestra libertad tanto de los condicionamientos internos de las pasiones como de los abusos externos de los maliciosos. Los "no" de los mandamientos son otros tantos "sí" al crecimiento de una libertad auténtica. Conviene subrayar también una segunda dimensión del Decálogo: con la Ley dada por medio de Moisés el Señor revela que quiere establecer con Israel una alianza. Por consiguiente, la Ley, más que una imposición, es un don. Más que mandar lo que el hombre debe hacer, quiere manifestar a todos la elección de Dios: él está de parte del pueblo elegido; lo liberó de la esclavitud y lo rodeó con su bondad misericordiosa. El Decálogo es testimonio de un amor de predilección.
La liturgia de hoy nos ofrece un segundo mensaje: la Ley mosaica se cumplió plenamente en Jesús, que reveló la sabiduría y el amor de Dios mediante el misterio de la cruz, "escándalo para los judíos, necedad para los griegos –como nos dice san Pablo en la segunda lectura–; pero para los llamados (...), judíos o griegos, fuerza de Dios y sabiduría de Dios" (1Co 1, 23-24). Precisamente a este misterio se refiere la página evangélica que se acaba de proclamar: Jesús expulsa del templo a los vendedores y a los cambistas. El evangelista ofrece la clave de lectura de este significativo episodio en el versículo de un salmo: "El celo por tu casa me devora" (cf. Sal 69, 10). A Jesús lo "devora" este "celo" por la "casa de Dios", utilizada con un fin diferente de aquel para el que estaba destinada. Ante la petición de los responsables religiosos, que pretenden un signo de su autoridad, en medio del asombro de los presentes, afirma: "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré" (Jn 2, 19). Palabras misteriosas, incomprensibles en aquel momento, pero que san Juan vuelve a formular para sus lectores cristianos, observando: "Él hablaba del templo de su cuerpo" (Jn 2, 21).
Sus adversarios destruirán este "templo", pero él, al cabo de tres días, lo reconstruirá mediante la resurrección. La muerte dolorosa y "escandalosa" de Cristo se coronará con el triunfo de su gloriosa resurrección. Mientras en este tiempo cuaresmal nos preparamos para revivir en el triduo pascual este acontecimiento central de nuestra salvación, contemplamos al Crucificado vislumbrando ya en él el resplandor del Resucitado.
Jesús de Nazaret 2
En Juan, la verdadera palabra de Jesús se presenta así: «Destruid este templo y yo en tres días lo levantaré» (Jn 2, 19). Con esto Jesús responde a la petición de la autoridad judía de una señal que probara su legitimación para un acto como la purificación del templo. Su «señal» es la cruz y la resurrección. La cruz y la resurrección lo legitiman como Aquel que establece el culto verdadero. Jesús se justifica a través de su Pasión; éste es el signo de Jonás, que Él ofrece a Israel y al mundo.
Pero la palabra va todavía más al fondo. Con razón dice Juan que los discípulos sólo comprendieron esa palabra en toda su profundidad al recordarla después de la resurrección, rememorándola a la luz del Espíritu Santo como comunidad de los discípulos, como Iglesia.
El rechazo a Jesús, su crucifixión, significa al mismo tiempo el fin de este templo. La época del templo ha pasado. Llega un nuevo culto en un templo no construido por hombres. Este templo es su Cuerpo, el Resucitado que congrega a los pueblos y los une en el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. Él mismo es el nuevo templo de la humanidad. La crucifixión de Jesús es al mismo tiempo la destrucción del antiguo templo. Con su resurrección comienza un modo nuevo de venerar a Dios, no ya en un monte o en otro, sino «en espíritu y en verdad» (Jn 4, 23).
¿Qué hay entonces acerca del «zélos» de Jesús? Sobre esta pregunta Juan –precisamente en el contexto de la purificación del templo– nos ha dejado una palabra preciosa que representa una respuesta precisa y profunda a la cuestión. Nos dice que, con ocasión de la purificación del templo, los discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora» (Jn 2, 17). Es una palabra tomada del gran Salmo 69, aplicable a la Pasión. A causa de su vida conforme a la Palabra de Dios, el orante es relegado al aislamiento; la palabra se convierte para él en una fuente de sufrimiento que le causan quienes lo circundan y lo odian. «Dios mío, sálvame, que me llega el agua al cuello... Por ti he aguantado afrentas... me devora el celo de tu templo...» (Sal 69, 2.8.10).
Los discípulos han reconocido a Jesús al recordar al justo que sufre: el celo por la casa de Dios lo lleva a la Pasión, a la cruz. Este es el vuelco fundamental que Jesús ha dado al tema del celo.
Ha transformado el «celo» de servir a Dios mediante la violencia en el celo de la cruz. De este modo ha establecido definitivamente el criterio para el verdadero celo, el celo del amor que se entrega. El cristiano ha de orientarse por este celo; en eso reside la respuesta auténtica a la cuestión sobre el «zelotismo» de Jesús.

Se dice Credo.

Oración de los fieles
Año B:
101. Oremos a Dios Padre, que escucha nuestra oración en medio de su templo, que somos nosotros.
- Por la Iglesia: para que a través de sus leyes e instituciones, se transparente siempre la nueva Ley de Cristo. Roguemos al Señor.
- Por los que hacen las leyes y los que urgen su cumplimiento: para que tengan siempre en cuenta los derechos de la persona, atentos, no a intereses de grupo, sino al bien común y principalmente de los más débiles. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren, víctimas de la injusticia: para que su grito de dolor sea atendido. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, que nos preparamos, durante la Cuaresma, para celebrar la Pascua: para que nuestro culto sea la expresión de nuestra muerte y resurrección en Cristo cada día de nuestra vida. Roguemos al Señor.
Señor Dios nuestro, que has amado tanto al mundo que nos has entregado a tu Hijo único; escucha nuestras súplicas y realiza tu voluntad en nosotros. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Te pedimos, Señor, que la celebración de esta eucaristía perdone nuestras deudas nos ayude a perdonar a nuestros deudores. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
His sacrifíciis, Dómine, concéde placátus, ut, qui própriis orámus absólvi delíctis, fratérna dimíttere studeámus. Per Christum.
PREFACIO I DE CUARESMA
Significación espiritual de la Cuaresma
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.
Por él concedes a tus hijos anhelar, año tras año, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que, dedicados con mayor entrega a la alabanza divina y al amor fraterno, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, santo...
PRAEFATIO I DE QUADRAGESIMA
De spiritali significatione Quadragesimae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Quia fidélibus tuis dignánter concédis quotánnis paschália sacraménta in gáudio purificátis méntibus exspectáre: ut, pietátis offícia et ópera caritátis propénsius exsequéntes, frequentatióne mysteriórum, quibus renáti sunt, ad grátiae filiórum plenitúdinem perducántur.
Et ídeo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANO.
Antífona de comunión
Sal 83, 4-5
Hasta el gorrión ha encontrado una casa, y la golondrina un nido, colocar sus polluelos; tus altares, Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios mío. Dichosos los que viven en tu casa alabándote siempre.
Antiphona ad communionem
Cf. Ps 83, 4-5
Passer invénit sibi domum, et turtur nidum, ubi repónat pullos suos: altária tua, Dómine virtútum, Rex meus, et Deus meus! Beáti qui hábitant in domo tua, in saeculum saeculi laudábunt te.
Oración después de la comunión
Alimentados ya en la tierra con el pan del cielo, prenda de eterna salvación, te suplicamos, Señor, que se haga realidad en nuestra vida lo que hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Suméntes pignus caeléstis arcáni, et in terra pósiti iam supérno pane satiáti, te, Dómine, súpplices deprecámur, ut, quod in nobis mystério géritur, ópere impleátur. Per Christum.
Oración sobre el pueblo
4. Señor, que tu pueblo reciba los frutos de tu generosa bendición para que, libre de todo pecado, logre alcanzar los bienes que desea. Por Jesucristo nuestro Señor.
Oratio super populum
Rege, Dómine, quaesumus, tuórum corda fidélium, et servis tuis hanc grátiam largíre propítius, ut in tui et próximi dilectióne manéntes plenitúdinem mandatórum tuórum adímpleant. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 9 de marzo
S
anta Francisca, religiosa, que casada aún adolescente, vivió cuarenta años en matrimonio, siendo excelente esposa y madre de familia, admirable por su piedad, humildad y paciencia. En tiempos calamitosos distribuyó sus bienes entre los pobres, asistió a los atribulados y, al quedar viuda, se retiró a vivir entre las oblatas que ella había reunido bajo la Regla de san Benito, en Roma (1440).
2. En Sebaste, en Armenia, pasión de los santos cuarenta soldados de Capadocia, que, en tiempo del emperador Licinio, se mostraron compañeros no por razón de sangre, sino por la fe común y la obediencia a la voluntad del Padre celestial. Tras cárceles y crueles tormentos, como pernoctar desnudos al aire libre sobre un estanque helado en el tiempo más frío del invierno, consumaron el martirio con el quebrantamiento de sus piernas (320).
3. En Barcelona, en la Hispania Tarraconense, san Paciano, obispo, que, exponiendo su fe, manifestaba que “cristiano” era su nombre y “católico” su apellido (390).
4*. En el lugar de Rapolla, en la Lucania, san Vital de Castronovo, monje (993).
5. En Moravia oriental, san Bruno, obispo de Querfurt y mártir, el cual, cuando acompañaba a Italia al emperador Otón III, movido por la autoridad de san Romualdo abrazó la disciplina monástica, recibiendo el nombre de Bonifacio. Vuelto a Alemania y creado obispo por el papa Juan X, durante una expedición apostólica fue despedazado, junto con dieciocho compañeros, por unos idólatras (1009).
6. En Bolonia, en la provincia de la Emilia, santa Catalina, virgen de la Orden de Santa Clara, la cual, notable por sus dotes naturales, fue más ilustre por sus virtudes místicas y por la vida de penitencia y humildad, siendo guía de vírgenes consagradas (1463).
7. En Mondonio, en el Piamonte, santo Domingo Savio, que, dulce y jovial desde la infancia, todavía adolescente consumó con paso ligero el camino de la perfección cristiana (1857).
8. En la aldea de Nei-Co-Ri, en Corea, santos Pedro Ch’oe Hyong y Juan Bautista Chon Chang-un, mártires, los cuales, siendo padres de familia, se distinguieron por administrar el bautismo y publicar libros cristianos, razón por la que fueron entregados al suplicio, manteniéndose tan constantes en la fe que causaron la admiración de sus perseguidores (1866).

sábado, 31 de enero de 2015

Sábado 7 marzo 2015, Sábado II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS

IV. ACOMODACIONES QUE PUEDEN HACER EPISCOPALES QUE SIGUEN EL RITUAL ROMANO LAS CONFERENCIAS


64. Además de las acomodaciones previstas en las Observaciones Generales (nn. 30-33), el Ritual de la iniciación de adultos puede admitir otras acomodaciones a juicio de las Conferencias Episcopales.

65. A juicio de estas Conferencias se puede establecer lo siguiente:
1) Antes del catecumenado, donde sea oportuno, se puede establecer algún modo de recibir a los "simpatizantes" (Cfr. n. 12).
2) Si en alguna parte florecen los cultos paganos, se puede introducir un primer exorcismo y una primera renuncia en el Rito de Entrada en el catecumenado (nn. 79 y 80).
3) Se puede establecer que el gesto de signar la frente, se haga sin tocar la frente, donde ese tacto no parezca oportuno (n. 80).
4) Donde, según la práctica de las religiones no cristianas sea costumbre que a los iniciados se les dé enseguida un nuevo nombre, puede establecerse que se imponga a los candidatos un nuevo nombre en el Rito de Entrada en el Catecumenado (n. 88).
5) Según las costumbres locales puede admitirse en el mismo Rito, n. 89, algunos ritos auxiliares para significar la recepción en la comunidad.
6) En el tiempo del catecumenado, además de los ritos acostumbrados (nn. 106-124), se puede establecer el "Rito de la transición", como sería anticipar las "entregas" (nn. 125-126), o el rito "Effeta", o la recitación del Símbolo o también la unción con el óleo de los catecúmenos (nn. 127-129).
7) Se puede decretar la omisión de la unción de los catecúmenos (n. 218) o su traslado entre los ritos de preparación inmediata (nn. 206-207) o su realización dentro del tiempo de catecumenado como "rito de transición" (nn. 127-132).
8) También pueden abreviarse o enriquecerse las fórmulas de la renuncia (Cfr. nn. 217 y 80).

CALENDARIO

7
SÁBADO. Hasta la hora nona:
SÁBADO DE LA II SEMANA DE CUARESMA o SANTA PERPETUA Y FELICIDAD, mártires, conmemoración


Misa de sábado (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII.
La Cuaresma: Levantarse y volver al Padre.
- Miq 7, 14-15. 18-20. Arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos.
- Sal 102. R. El Señor es compasivo y misericordioso.
- Lc 15, 1-3. 11-32. Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado. Se puede hacer conmemoración de las santas.

Martirologio: elogs. del 8 de marzo, pág. 197.

7 SÁBADO. Después de la hora nona:
TERCERA SEMANA DE CUARESMA
Tercera semana del salterio
Misa
vespertina del III Domingo de Cuaresma (morado).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

TEXTOS MISA

Sábado de la II Semana de Cuaresma. Sabbato. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 144, 8-9
El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas.
Antiphona ad introitum Ps 144, 8-9
Miserátor et miséricors Dóminus, pátiens et multum miséricors. Suávis Dóminus univérsis, et miseratiónes eius super ómnia ópera eius.
Oración colecta
Señor, Dios nuestro, que por medio de los sacramentos permites participar de los bienes de tu reino ya en nuestra vida mortal, dirígenos tú mismo en el camino de la vida, para que lleguemos a alcanzar la luz en la que habitas con tus santos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui nos gloriósis remédiis in terris adhuc pósitos iam caeléstium rerum facis esse consórtes, tu, quaesumus, in ista qua vívimus nos vita gubérna, ut ad illam, in qua ipse es, lucem perdúcas. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Sábado de la 2ª semana de Cuaresma.

PRIMERA LECTURA
Arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos

Lectura de la profecía de Miqueas 7,14-15.18-20

Señor, pastorea a tu pueblo con el cayado, a las ovejas de tu heredad, a las que habitan apartadas en la maleza, en medio del Carmelo.
Pastarán en Basán y Galaad, como en tiempos antiguos; como cuando saliste de Egipto y te mostraba mis prodigios.
¿Qué Dios como tú, que perdonas el pecado y absuelves la culpa al resto de tu heredad?
No mantendrá por siempre la ira, pues se complace en la misericordia.
Volverá a compadecerse y extinguirá nuestras culpas, arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos.
Serás fiel a Jacob, piadoso con Abrahán, como juraste a nuestros padres en tiempos remotos.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 102, 1-2. 3-4. 9-10. 11-12
R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

No está siempre acusando ni guarda rencor perpetuo;
no nos trata como merecen nuestros pecados
ni nos paga según nuestras culpas. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R.
El Señor es compasivo y misericordioso. Miserátor et miséricors Dóminus.

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
Lc 15, 18
Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti». Surgam et ibo ad patrem meum et dicam ei: «Pater, peccávi in caelum et coram te».

EVANGELIO
Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido 

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 15, 1-3. 11-32
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos:
- «Ése acoge a los pecadores y come con ellos.»
Jesús les dijo esta parábola:
- «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre:
"Padre, dame la parte que me toca de la fortuna."
El padre les repartió los bienes.
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.
Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad.
Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de saciarse de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer.
Recapacitando entonces, se dijo:
"Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros."
Se puso en camino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo.
Su hijo le dijo:
"Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo."
Pero el padre dijo a sus criados:
"Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado."
Y empezaron el banquete.
Su hijo mayor estaba en el campo.
Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba.
Éste le contestó:
"Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud"
Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.
Y él replicó a su padre:
"Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado."
El padre le dijo:
"Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado."

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

De san Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 64.
La vida humana es, en cierto modo, un constante volver hacia la casa de nuestro Padre. Volver mediante la contrición, esa conversión del corazón que supone el deseo de cambiar, la decisión firme de mejorar nuestra vida, y que –por tanto– se manifiesta en obras de sacrificio y de entrega. Volver hacia la casa del Padre, por medio de ese sacramento del perdón en el que, al confesar nuestros pecados, nos revestimos de Cristo y nos hacemos así hermanos suyos, miembros de la familia de Dios.

Oración de los fieles
99. Mientras seguimos con Jesús el camino que sigue a Jerusalén, en el cumplimiento pleno de la voluntad del Padre, elevamos a él nuestras súplicas, por intercesión de María y le decimos juntos:
R. Conviértenos a ti, Señor.
- Para que el Padre, que hizo de María discípula de la Palabra, conceda a tpda la comunidad eclesial el espíritu de escucha para obedecer en la fe a cada señal de su voluntad. Oremos. R.
- Para que el Señor nos conceda, a ejemplo y por intercesión de la Virgen, un corazón grande para ver y compartir las angustias y esperanzas de todo hombre. Oremos. R.
- Para que el Señor sostenga con su fuerza a cuantos viven en el sufrimiento, en la enfermedad, en la soledad, Oremos. R.
- Para que en esta Cuaresma nosotros sepamos acoger con sincera voluntad de conversión la palabra de Dios, que cada día nos interpela a mejorar nuestra vida. Oremos. R.
Padre omnipotente, que en este tiempo favorable nos llamas a la conversión del corazón y a la renovación de nuestra vida; haz que, a imitación de María, la Virgen madre, experimentemos la dicha de ser discípulos de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
comunícanos, Señor, los frutos de la redención por medio de este sacramento, para que nunca se desvíe de ti nuestra vida y podamos alcanzar los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Per haec véniat, quaesumus, Dómine, sacraménta nostrae redemptiónis efféctus, qui nos et ab humánis rétrahat semper excéssibus, et ad salutária dona perdúcat. Per Christum.
PREFACIO II DE CUARESMA
La penitencia espiritual
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has establecido generosamente este tiempo de gracia para renovar en santidad a tus hijos, de modo que, libres de todo afecto desordenado, vivamos las realidades temporales como primicias de las realidades eternas.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO II DE QUADRAGESIMA
De spiritali paenitentia
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui fíliis tuis ad reparándam méntium puritátem, tempus praecípuum salúbriter statuísti, quo, mente ab inordinátis afféctibus expedíta, sic incúmberent transitúris ut rebus pótius perpétuis inhaerérent.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Lc 15, 32
Deberías alegrarte, hijo, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado.
Antiphona ad communionem Lc 15, 32
Opórtet te, fili, gaudére, quia frater tuus mórtuus fúerat, et revíxit; períerat, et invéntus est.
Oración después de la comunión
Señor, que la gracia de tus sacramentos llegue a lo más hondo de nuestro corazón y nos comunique su fuerza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Sacraménti tui, Dómine, divína percéptio penetrália nostri cordis infúndat, et sui nos partícipes poténter effíciat. Per Christum.


Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Páteant aures misericórdiae tuae, Dómine, précibus supplicántium, et, ut peténtibus desideráta concédas, fac eos, quae tibi sunt plácita postuláre. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 8 de marzo
S
an Juan de Dios, religioso, nacido en Portugal, que después de una vida llena de peligros en la milicia humana, prestó ayuda con constante caridad a los necesitados y enfermos en un hospital fundado por él, y se asoció compañeros, con los cuales constituyó después la Orden de Hospitalarios de San Juan de Dios. En este día, en la ciudad de Granada, en España, pasó al eterno descanso (1550).
2. Conmemoración de san Poncio, en Cartago, diácono de san Cipriano, al que acompañó en el destierro hasta la muerte, dejando un valioso volumen sobre su vida y pasión (s. III).
3. En Antínoo, de Egipto, santos Apolonio y Filemón, mártires (287).
4*. En Como, en la provincia de Liguria, san Provino, obispo, fiel discípulo de san Ambrosio, que preservó de la herejía arriana a la Iglesia que se le había encomendado (c. 420).
5*. En la isla Cathaig (hoy Scattery), en Hibernia (hoy Irlanda), san Senano, abad (s. VI).
6. En Domnoc (hoy Dunwich), en Inglaterra, san Félix, obispo, el cual, oriundo de Burgundia, evangelizó a los ingleses orientales sometidos a la autoridad del rey Sigeberto (c. 646).
7. En Nicomedia, de Bitinia, san Teofilacto, obispo, que desterrado por defender el culto de las sagradas imágenes, falleció en Estróbilo de Caria (c. 840).
8*. En la región de Morinos, en Francia, san Humfrido, obispo de Thérouanne, que al ser destruida la ciudad por los normandos, procuró infatigablemente congregar y consolar a su grey (871).
9*. En Pavía, en Lombardía, san Litifredo, obispo (874).
10*. En el lugar de Tayne, en Escocia, sepultura de san Dutaco, obispo de Ross (c. 1065).
11*. En la ciudad de Estella, en Navarra, san Veremundo, abad de Hirache, el cual, habiendo abrazado desde joven la vida monástica, estimuló a sus monjes a buscar la perfección con su ejemplo y con ayunos y vigilias (c. 1095).
12*. En Obazina, cerca de Limoges, en Aquitania, san Esteban, primer abad de este monasterio, que, buscando a Dios, unió a la Orden Cisterciense los tres monasterios que había fundado (1159).
13*. En el monasterio de Jedrzejow, en Polonia, tránsito del beato Vicente Kadlubek, obispo de Cracovia, al cual, tras renunciar a su cargo, profesó allí la vida monástica (1223).
14*. En la ciudad de Getafe, cerca de Madrid, en España, beato Faustino Míguez, religioso de la Orden de Clérigos Regulares de las Escuelas Pías, que, promovido al sacerdocio, se entregó por entero a la tarea docente, consiguiendo gran prestigio de maestro y perito en ciencias naturales. Fue diligente en su actividad pastoral y fundó la Congregación de las Hijas de la Divina Pastora (1925).

viernes, 30 de enero de 2015

Viernes 6 marzo 2015, Viernes II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS

B. Fuera del tiempo propio


58. Aunque el curso de la iniciación debe disponerse ordinariamente de modo que los sacramentos se celebren en la Vigilia pascual, sin embargo, a causa de circunstancias inesperadas y de necesidades pastorales, se permite que el rito de la elección y el tiempo de la purificación e iluminación se celebren fuera de Cuaresma, y los sacramentos fuera de la Vigilia pascual o del día de Pascua. En circunstancias normales, pero sólo por graves necesidades pastorales, v.gr., donde hayan de bautizarse muchísimos, se puede elegir, además del curso normal de iniciación de la Cuaresma, otro curso suplementario, principalmente durante el tiempo pascual, para celebrar los sacramentos de la iniciación. En estos casos, mudando la inserción en el ano litúrgico, toda la estructura se traslada, con los debidos intervalos, pero quedando intacta aquélla. Las acomodaciones se hacen del modo siguiente.

59. Los sacramentos de la iniciación, en cuanto sea posible, se celebrarán en domingo, siguiendo, según se juzgue oportuno, o la Misa del domingo, o la Misa ritual propia (Cfr. n. 55).

60. El rito de Entrada en el Catecumenado debe celebrarse en el tiempo conveniente, como se dijo en el n. 50.

61. La "elección" se celebrará unas seis semanas antes de los sacramentos de la iniciación, de modo que quede tiempo suficiente para los "escrutinios" y "entregas". Cuídese de que la celebración de la "elección" no caiga en una solemnidad del año litúrgico. Para el rito léanse las lecturas asignadas en el Ritual. El formulario de la Misa será el del día, o bien, de la Misa ritual.

62. Los "escrutinios" celébrense en domingo, o también dentro de la semana, pero no en las solemnidades, guardando los intervalos acostumbrados y leyendo las lecturas del Ritual. El formulario de la Misa será el del día, o bien, el de la Misa ritual, como en el n. 374 bis.

C. Lugar de la iniciación

63. Los ritos deben hacerse en lugares idóneos, como se dice en el Ritual. Ténganse en cuenta las necesidades peculiares, que se presentan en los centros secundarios de los países de misión.

CALENDARIO

6
VIERNES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria
Abstinencia

Misa de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII.
La Cuaresma: Acoger el Reino y no rechazar al enviado.
- Gén 37, 3-4. 12-13a. 17b-28. Ahí viene el soñador, vamos a matarlo.
- Sal 104. R. Recordad las maravillas que hizo el Señor.
- Mt 21, 33-43. 45-46. Este es el heredero: venid, lo matamos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 7 de marzo, pág. 195.

CALENDARIOS: Barcelona, Sant Feliu de Llobregat, Terrasa y Canónigos Regulares de Letrán: San Olegario, obispo (conm.).
Cartagena-Murcia: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. José Manuel Lorca Planes, obispo (2004).

TEXTOS MISA

Viernes de la II Semana de Cuaresma. Feria sexta. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 30, 2. 5
A ti, Señor, me acojo; no quede yo nunca defraudado; sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi amparo.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 30, 2 Ps 5
In te, Dómine, sperávi, non confúndar in aetérnum; edúces me de láqueo quem abscondérunt mihi, quóniam tu es protéctor meus.
Oración colecta
Concédenos, Dios todopoderoso, que purificados por la penitencia cuaresmal, lleguemos a las fiestas de la Pascua limpios de pecado. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Da, quaesumus, omnípotens Deus, ut, sacro nos purificánte paeniténtiae stúdio, sincéris méntibus ad sancta ventúra fácias perveníre. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Viernes de la 2ª semana de Cuaresma.

PRIMERA LECTURA
Ahí viene el soñador, vamos a matarlo

Lectura del libro del Génesis 37, 3-4.12-13a. 17b-28

José era el preferido de Israel, porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas. Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo y le negaban el saludo.
Sus hermanos trashumaron a Siquén con los rebaños de su padre. Israel dijo a José:
-«Tus hermanos deben estar con los rebaños en Siquén; ven, que te voy a mandar donde están ellos.»
José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán. Ellos lo vieron desde lejos. Antes de que se acercara, maquinaron su muerte. Se decían unos a otros:
- «Ahí viene el de los sueños. Vamos a matarlo y a echarlo en un aljibe; luego diremos que una fiera lo ha devorado; veremos en qué paran sus sueños.»
Oyó esto Rubén, e intentando salvarlo de sus manos, dijo:
- «No le quitemos la vida.» Y añadió:
- «No derraméis sangre; echadlo en este aljibe, aquí en la estepa; pero no pongáis las manos en él.»
Lo decía para librarlo de sus manos y devolverlo a su padre. Cuando llegó José al lugar donde estaban sus hermanos, lo sujetaron, le quitaron la túnica con mangas, lo cogieron y lo echaron en un pozo vacío, sin agua. Y se sentaron a comer.
Levantando la vista, vieron una caravana de ismaelitas que transportaban en camellos goma, bálsamo y resina de Galaad a Egipto. Judá propuso a sus hermanos:
«¿Qué sacaremos con matar a nuestro hermano y con tapar su sangre? Vamos a venderlo a los ismaelitas y no pondremos nuestras manos en él, que al fin es hermano nuestro y carne nuestra.»
Los hermanos aceptaron.
Al pasar unos comerciantes madianitas, tiraron de su hermano, lo sacaron del pozo y se lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas. Éstos se llevaron a José a Egipto.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 104, 16-17. 18-19. 20-21
R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

Llamó al hambre sobre aquella tierra:
cortando el sustento de pan;
por delante había enviado a un hombre, a José,
vendido como esclavo. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

Le trabaron los pies con grillos,
le metieron el cuello en la argolla,
hasta que se cumplió su predicción,
y la palabra del Señor lo acreditó. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

El rey lo mandó desatar,
el señor de pueblos le abrió la prisión,
lo nombró administrador de su casa,
señor de todas sus posesiones. R.
Recordad las maravillas que hizo el Señor. Mementóte mirabílium quae fecit Dóminus.

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
Jn 3, 16
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único; todos los que creen en él tienen vida eterna. Sic Deus diléxit mundum, ut Filium suum unigénitum daret; omnis qui credit in eum habet vitam aetérnam.

EVANGELIO
Éste es el heredero: venid, lo mataremos

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 21, 33-43.45-46
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
- «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje.
Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon.
Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: "Tendrán respeto a mi hijo."
Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: "Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia."
Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?»
Le contestaron: - «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.»
Y Jesús les dice:
- «¿No habéis leído nunca en la Escritura: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.»
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos.
Y, aunque buscaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Ángeñus 2 octubre 2011
El propietario de la viña representa a Dios mismo, mientras que la viña simboliza a su pueblo, así como la vida que él nos da para que, con su gracia y nuestro compromiso, hagamos el bien. San Agustín comenta que "Dios nos cultiva como un campo para hacernos mejores" (Sermo 87, 1, 2: PL 38, 531). Dios tiene un proyecto para sus amigos, pero por desgracia la respuesta del hombre a menudo se orienta a la infidelidad, que se traduce en rechazo. El orgullo y el egoísmo impiden reconocer y acoger incluso el don más valioso de Dios: su Hijo unigénito. En efecto, cuando "les mandó a su hijo –escribe el evangelista Mateo– ... [los labradores] agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron" (Mt 21, 37.39). Dios se pone en nuestras manos, acepta hacerse misterio insondable de debilidad y manifiesta su omnipotencia en la fidelidad a un designio de amor, que al final prevé también el justo castigo para los malvados (cf. Mt 21, 41).

Oración de los fieles
96. En este tiempo de Cuaresma, pidamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que escuche las oraciones de su pueblo penitente.
- Por la santa Iglesia de Dios, extendida de oriente a occidente: para que el Señor la reúna, purifique y acreciente hasta el fin de los tiempos. Roguemos al Señor.
- Por nuestro santo Padre el papa N. y por los obispos de todo el mundo: para que Dios les dé prudencia y acierto en promover la renovación constante de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Para que inspire a los gobernantes deseos de trabajar en bien de la justicia, de la libertad y de la paz. Roguemos al Señor.
- Para que se acuerde de nosotros, pecadores. Roguemos al Señor.
Penetrados del sentido cristiano de la Cuaresma y alimentados con tu palabra, te pedimos, Señor, que te sirvamos fielmente con nuestras penitencias y perseveremos unidos en la plegaria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Prepara, Señor, nuestros corazones para celebrar dignamente estos misterios, y concédenos que su fruto se haga realidad permanente en nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Miserátio tua, Deus, ad haec peragénda mystéria, fámulos tuos, quaesumus, et praevéniat competénter, et devóta conversatióne perdúcat. Per Christum.
PREFACIO III DE CUARESMA
Los frutos de las privaciones voluntarias
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque con nuestras privaciones voluntarias nos enseñas a reconocer y agradecer tus dones, a dominar nuestro afán de suficiencia y a repartir nuestros bienes con los necesitados, imitando así tu generosidad.
Por eso, con todos los ángeles, te glorificamos y te aclamamos diciendo:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO III DE QUADRAGESIMA
De fructibus abstinentiae
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Qui nos per abstinéntiam tibi grátias reférre voluísti, ut ipsa et nos peccatóres ab insoléntia mitigáret, et, egéntium profíciens aliménto, imitatóres tuae benignitátis effíceret.
Et ídeo, cum innúmeris Angelis, una te magnificámus laudis voce dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA III. PREX EUCHARISTICA III.
Antífona de comunión 1 Jn 4, 10
Dios nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados.
Antiphona ad communionem 1 Jn 4, 10
Diléxit nos Deus, et misit Fílium suum propitiatiónem pro peccátis nostris.
Oración después de la comunión
Señor, después de recibir la prenda de la eterna salvación, haz que de tal modo la deseemos y busquemos que podamos conseguirla por tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Accépto, Dómine, pígnore salútis aetérnae, fac nos, quaesumus, sic téndere congruénter, ut ad eam perveníre possímus. Per Christum.


Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Da, quaesumus, Dómine, pópulo tuo salútem mentis et córporis, ut, bonis opéribus inhaeréndo, tua semper mereátur protectióne deféndi. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 7 de marzo

Memoria de las santas mártires Perpetua y Felicidad, que bajo el emperador Septimio Severo fueron detenidas en Cartago junto con otros adolescentes catecúmenos. Perpetua, matrona de unos veinte años, era madre de un niño de pecho, y Felicidad, su sierva, estaba entonces embarazada, por lo cual, según las leyes no podía ser martirizada hasta que diese a luz, y al llegar el momento, en medio de los dolores del parto se alegraba de ser expuesta a las fieras, y de la cárcel las dos pasaron al anfiteatro con rostro alegre, como si fueran hacia el cielo (203).
2. También en Cartago, pasión de los santos Sátiro, Saturnino, Revocato y Secundino, que durante la misma persecución, este último murió en la cárcel, mientras los demás, maltratados por varias bestias y dándose el ósculo de la paz, terminaron degollados (203).
3. En Cesarea de Palestina, pasión de san Eubulio, destrozado por leones y decapitado. Había sido compañero de san Adriano y alcanzó la gloria dos días después de éste (309).
4. En la región de Quersoneso, santos Basilio, Eugenio, Agatodoro, Elpidio, Eterio, Capitón, y Efrén, obispos y mártires (c. s. IV).
5. En la Tebaida, en Egipto, san Pablo, por sobrenombre “Simple”, discípulo de san Antonio (s. IV).
6. En Brescia, en la región de Venecia, san Gaudioso, obispo (s. V).
7. En el monasterio de Aniano, en la Septimania, san Ardón Esmaragdo, presbítero, que fue compañero de san Benito de Aniano en la vida cenobítica (843).
8. En Prusa, de Bitinia, san Pablo, obispo, que por defender el culto de las sagradas imágenes fue expulsado de la patria y murió en el exilio (850).
9. En el monasterio de Fossanova, de la Orden Cisterciense, en el Lacio, tránsito de santo Tomás de Aquino, cuya memoria se celebra el día veintiocho de enero (1274).
10*. En Londres, en Inglaterra, beatos mártires Juan Larke y Juan Ireland, presbíteros, y Germán Gardiner, que, por su fidelidad al Romano Pontífice, fueron ahorcados en Tyburn, en tiempo del rey Enrique VIII (1544).
11. En Florencia, en la Toscana, santa Teresa Margarita Redi, virgen, que habiendo entrado en la Orden de Carmelitas Descalzas, avanzó por el arduo camino de la perfección y murió siendo aún joven (1770).
12. En Seúl, en Corea, san Juan Bautista Nam Chong-sam, mártir (1866).
13. En el lugar de Sai-Nam-Hte, también en Corea, santos mártires Simeón Berneux, obispo, Justo Rances de Bretenières, Luis Beaulieu y Pedro Enrique Durie, presbíteros de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, que fueron degollados por afirmar con decisión que habían venido a Corea en nombre de Cristo para salvar las almas (1866).
14*. En la ciudad de Kirov, en Rusia, beato Leónidas Fëdorov, obispo y mártir, el cual, siendo exarca apostólico de los católicos rusos de rito bizantino, mereció ser discípulo fiel a Cristo hasta la muerte, bajo un régimen contrario a la religión (1934).

jueves, 29 de enero de 2015

Jueves 5 marzo 2015, Jueves II semana de Cuaresma, feria.

SOBRE LITURGIA

RITUAL DE LA INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS (RICA) 6-enero-1972
INICIACIÓN CRISTIANA DE LOS ADULTOS. OBSERVACIONES PREVIAS


54. El Sábado santo, mientras los "elegidos", dejando su trabajo (Cfr. n. 26), se entregan a la meditación, pueden hacerse varios ritos inmediatamente preparatorios: recitación del Símbolo, rito "Effeta", elección del nombre cristiano, y hasta la unción con el óleo de los catecúmenos (Cfr. nn. 193-207).

55. En la misma Vigilia pascual celébrense los sacramentos de la iniciación de los adultos (Cfr. nn. 8 y 49 ). Pero si los catecúmenos son muchos, la mayor parte de ellos recibirán los sacramentos esta misma noche, dejando los demás para los días de la infraoctava de Pascua, renovándolos con los sacramentos en las iglesias principales o en capillas secundarias. En este caso, dígase la Misa propia del día o la Misa ritual para la iniciación cristiana, leyendo las lecturas de la Vigilia pascual.

56. En algunos casos la Confirmación puede retrasarse hasta el fin del tiempo de la "Mystagogia", v.gr., hasta el Domingo de Pentecostés (Cfr. n. 237).

57. En todos y cada uno de los domingos después del primero de Pascua ténganse las llamadas "Misas de neófitos", a las que se invita encarecidamente a la comunidad y a los recién bautizados con sus padrinos (Cfr. n. 40).

CALENDARIO

5
JUEVES DE LA II SEMANA DE CUARESMA, feria

Misa de feria (morado).
mo MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.
LECC.: vol. VII.
La Cuaresma: Confiar en los verdaderos valores
- Jer 17, 5-10. Maldito quien confía en el hombre; bendito quien confía en el Señor.
- Sal 1. R. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
- Lc 16, 19-31. Recibiste tus bienes, y Lázaro males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 6 de marzo, pág. 193.
CALENDARIOS: Huesca y Jaca: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Julián Ruiz Martorell, obispo (2011).

TEXTOS MISA

Jueves de la II Semana de Cuaresma. Feria quinta. Hebdomada II Quadragesimae.
Antífona de entrada Sal 138, 23-24
Señor, sondéame y conoce mi corazón, ponme a prueba y conoce mis sentimientos, mira si mi camino se desvía, y guíame por el camino eterno.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 138, 23-24
Proba me, Deus, et cognósce sémitas meas; vide si via iniquitátis in me est, et deduc me in via aetérna.
Oración colecta
Señor, tú que amas la inocencia y la devuelves a quien la ha perdido, atrae hacia ti nuestros corazones y abrásalos con el fuego de tu Espíritu, para que permanezcamos firmes en la fe y eficaces en el bien obrar. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, innocéntiae restitútor et amátor, dírige ad te tuórum corda servórum, ut, Spíritus tui fervóre concépto, et in fide inveniántur stábiles, et in ópere efficáces. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Jueves de la 2ª semana de Cuaresma.

PRIMERA LECTURA
Maldito quien confía en el hombre; bendito quien confía en el Señor

Lectura del libro de Jeremías 17, 5-10

Así dice el Señor:
«Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor. Será como un cardo en la estepa, no verá llegar el bien; habitará la aridez del desierto, tierra salobre e inhóspita.
Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza.
Será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto.
Nada más falso y enfermo que el corazón: ¿quién lo entenderá?
Yo, el Señor, penetro el corazón, sondeo las entrañas, para dar al hombre según su conducta, según el fruto de sus acciones.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL
Sal 1, 1-2. 3. 4 y 6
R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita, su ley día y noche. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

Será como un árbol plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino fe los impíos acaba mal. R.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. Beátus vir qui pósuit Dóminum spem suam.

VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
Cf. Lc 8, 15
Dichosos los que con un corazón noble y generoso guardan la palabra de Dios y dan fruto perseverando. Beáti qui in corde bono et óptimo verbum Dei rétinent, et fructum áfferunt in patiéntia.

EVANGELIO
Recibiste tus bienes, y Lázaro males: por eso él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado 

+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 16, 19-31
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
- «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día.
Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico.
Y hasta los perros se le acercaban a lamerle la llagas.
Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán.
Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritó:
"Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas."
Pero Abrahán le contestó:
"Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.
Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros."
El rico insistió:
"Te ruego, entonces, padre, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento."
Abrahán le dice:
"Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen."
El rico contestó:
"No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán."
Abrahán le dijo:
"Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto."»

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

San Juan Crisóstomo, Homilía in I Corinthios.
Os ruego y os pido y, abrazado a vuestros pies, os suplico que, mientras gocemos de este pequeño respiro de la vida, nos arrepintamos, nos convirtamos, nos hagamos mejores, para que no nos lamentemos inútilmente como aquel rico cuando muramos y el llanto no nos traiga remedio alguno. Porque aunque tengas un padre o un hijo o un amigo o cualquier otro que tenga influencia ante Dios, sin embargo, nadie te librará, siendo como son tus propios hechos quienes te condenan.

Oración de los fieles
95. Porque sabemos que Dios está atento a nuestras necesidades, incluso antes de que nosotros se las expongamos, tenemos la confianza en él depositada al hacer nuestra oración.
- Para que la Iglesia sea signo y palabra de liberación en el mundo. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor se acuerde de su pueblo: a los indiferentes les haga sentir hambre de su vida; a los que no creen les trace el camino que conduce a él; reavive la sed de su presencia divina para los tibios; y a todos nos dé el gozo de experimentar en nuestra vida los efectos de su amor. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor se acuerde de los enfermos: pacifique su rebeldía, les haga sentir la gracia de su presencia, la fe en su salvación. Roguemos al Señor.
- Para que nosotros sepamos reconocer nuestros pecados y nos pongamos en camino de conversión. Roguemos al Señor.
Acoge, Padre de bondad, nuestra plegaria. Ante ti nos presentamos llenos de necesidades y con ansias de salvación. Que tu Espíritu descienda sobre nosotros, para que su fuerza se manifieste en nuestra debilidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Santifica, Señor, por este sacrificio, nuestras prácticas cuaresmales, para que las penitencias exteriores transformen nuestro espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Praesénti sacrifício, quaesumus, Dómine, observántiam nostram sanctífica, ut, quod quadragesimális exercitátio profitétur extérius, intérius operétur efféctu. Per Christum.
PREX EUCHARISTICA DE RECONCILIATIONE I.
Antífona de comunión Sal 118, 1
Dichoso el que, con vida intachable, camina en la voluntad del Señor.
Antiphona ad communionem Ps 118, 1
Beáti immaculáti in via, qui ámbulant in lege Dómini.
Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que el fruto de este santo sacrificio persevere en nosotros y se manifieste siempre en nuestras obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Haec in nobis sacrifícia, Deus, et actióne permáneant, et operatióne firméntur. Per Christum.


Oratio super populum (ad libitum adhibenda)
Adésto, Dómine, fámulis tuis, implorántibus grátiae tuae auxílium, ut protectiónis tuae munímen et régimen obtíneant. Per Christum.

MARTIROLOGIO
Elogios del día 6 de marzo

1. En Tortona, en la Liguria, san Marciano, venerado como obispo y mártir (s. inc.).
2. En Nicomedia, de Bitinia, san Victorino, mártir (sec. inc.).
3. En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Quirico, presbítero (s. IV in.).
4. Conmemoración de san Evagrio, obispo de Constantinopla, que, desterrado por el emperador Valente, descansó en el Señor como confesor eximio (c. 378).
5. En Toledo, en Hispania, san Julián, obispo, que reunió tres concilios en esta ciudad y expuso con escritos la doctrina ortodoxa, dando muestras de caridad y celo por las almas (690).
6. En Säckingen, entre los helvecios (hoy Suiza), san Fridolino, abad, que siendo oriundo de Irlanda, peregrinó por Francia hasta que en esta localidad fundó un doble monasterio en honor de san Hilario (s. VIII).
7. En Metz, en Austrasia, san Crodegango, obispo, el cual impuso al clero que viviese dentro del recinto del claustro bajo una íntegra norma de vida, y promovió de modo admirable el canto en la Iglesia (766).
8. En Siria, pasión de cuarenta y dos santos mártires, que apresados en Amorio de Frigia y llevados al río Éufrates, recibieron con egregio combate la palma del martirio (848).
9*. En Barcelona, de Cataluña, en España, san Olegario, obispo, que asumió también la cátedra de Tarragona cuando esta antiquísima sede fue liberada del yugo de los musulmanes (1137).
10*. En Viterbo, en la Toscana, beata Rosa, virgen de la Tercera Orden de San Francisco, que, asidua en las obras de caridad, a los dieciocho años de edad consumó rápidamente el breve curso de su vida (1253).
11. En Gante, en Flandes, santa Coleta Boylet, virgen, que durante tres años llevó una austerísima vida, encerrada en una pequeña casa junto a la iglesia, y después, tras profesar en la Regla de san Francisco, recondujo muchos monasterios de Clarisas a la forma primitiva de vida, insistiendo principalmente en el espíritu de pobreza y de penitencia (1447).