miércoles, 23 de agosto de 2017

Miércoles 27 septiembre 2017, San Vicente de Paúl, memoria obligatoria.

SOBRE LITURGIA

INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNAS CUESTIONES ACERCA DE LA COLABORACIÓN DE LOS FIELES LAICOS EN EL SAGRADO MINISTERIO DE LOS SACERDOTES (15-Agosto-1997)

Artículo 8


El ministro extraordinario de la Sagrada Comunión

Los fieles no ordenados, ya desde hace tiempo, colaboran en diversos ambientes de la pastoral con los sagrados ministros a fin que « el don inefable de la Eucaristía sea siempre más profundamente conocido y se participe a su eficacia salvífica con siempre mayor intensidad ».(95)

Se trata de un servicio litúrgico que, responde a objetivas necesidades de los fieles, destinado, sobre todo, a los enfermos y a las asambleas litúrgicas en las cuales son particularmente numerosos los fieles que desean recibir la sagrada Comunión.

§ 1. La disciplina canónica sobre el ministro extraordinario de la sagrada Comunión debe ser, sin embargo, rectamente aplicada para no generar confusión. La misma establece que el ministro ordinario de la sagrada Comunión es el Obispo, el presbítero y el diacono,(96) mientras son ministros extraordinarios sea el acólito instituido, sea el fiel a ello delegado a norma del can. 230, § 3. (97)

Un fiel no ordenado, si lo sugieren motivos de verdadera necesidad, puede ser delegado por el Obispo diocesano, en calidad de ministro extraordinario, para distribuir la sagrada Comunión también fuera de la celebración eucarística, ad actum vel ad tempus, o en modo estable, utilizando para esto la apropiada forma litúrgica de bendición. En casos excepcionales e imprevistos la autorización puede ser concedida ad actum por el sacerdote que preside la celebración eucarística.(98)

§ 2. Para que el ministro extraordinario, durante la celebración eucarística, pueda distribuir la sagrada Comunión, es necesario o que no se encuentren presentes ministros ordinarios o que, estos, aunque presentes, se encuentren verdaderamente impedidos.(99) Pueden desarrollar este mismo encargo también cuando, a causa de la numerosa participación de fieles que desean recibir la sagrada Comunión, la celebración eucarística se prolongaria excesivamente por insuficiencia de ministros ordinarios. (100)

Tal encargo es de suplencia y extraordinario (101) y debe ser ejercitado a norma de derecho. A tal fin es oportuno que el Obispo diocesano emane normas particulares que, en estrecha armonía con la legislación universal de la Iglesia, regulen el ejercicio de tal encargo. Se debe proveer, entre otras cosas, a que el fiel delegado a tal encargo sea debidamente instruido sobre la doctrina eucarística, sobre la índole de su servicio, sobre las rúbricas que se deben observar para la debida reverencia a tan augusto Sacramento y sobre la disciplina acerca de la admisión para la Comunión.

Para no provocar confusiones han de ser evitadas y suprimidas algunas prácticas que se han venido creando desde hace algún tiempo en algunas Iglesias particulares, como por ejemplo:
— la comunión de los ministros extraordinarios como si fueran concelebrantes;
— asociar, a la renovación de las promesas de los sacerdotes en la S. Misa crismal del Jueves Santo, otras categorías de fieles que renuevan los votos religiosos o reciben el mandato de ministros extraordinarios de la Comunión.
— el uso habitual de los ministros extraordinarios en las SS. Misas, extendiendo arbitrariamente el concepto de « numerosa participación ».

(95) Sagrada Congregación para la Disciplina de los Sacramentos, Instrucción Immensae caritatis (29 enero 1973), proemio: AAS 65 (1973), p. 264.
(96) Cfr. C.I.C., can. 910, § 1; cfr. también Juan Pablo II, Carta Dominicae Coenae (24 febrero 1980), n. 11: AAS 72 (1980), p. 142.
(97) Cfr. C.I.C., can. 910, § 2.
(98) Cfr. Sagrada Congregación para la Disciplina de los Sacramentos, Instrución Immensae caritatis, n. 1: l.c., p. 264; Missale Romanum, Appendix: Ritus ad deputandum ministrum S. Communionis ad actum distribuendae; Pontificale Romanum: De institutione lectorum et acolythorum.
(99) Pontificia Comisión para la Interpretación auténtica del Codigo de Derecho Canónico, Respuesta (1 junio 1988): AAS 80 (1988), p. 1373.
(100) Sagrada Congregación para las Disciplina de los Sacramentos, Instrución Immensae caritatis, n. 1: l.c., p. 264; Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, Instrución Inaestimabile donum, n. 10: l.c., p. 336.
(101) El can. 230, § 2 y § 3 del C.I.C. afirma que los servicios litúrgicos allí mencionados pueden ser asumidos por los fieles no ordenados solo « ex temporanea deputatione » o en suplencia.


CALENDARIO

27 MIÉRCOLES. SAN VICENTE DE PAÚL, presbítero, memoria obligatoria

Misa
de la memoria (blanco).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Esd 9, 5-9. Dios no nos ha abandonado en nuestra esclavitud.
- Salmo: Tob 13, 1b-5. 10. R. Bendito sea Dios, que vive eternamente.
- Lc 9, 1-6. Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos.
o bien:
cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de la memoria.

Martirologio: elogs. del 28 de septiembre, pág. 580.
CALENDARIOS: Paúles e Hijas de la Caridad: (S).
Clérigos Regulares de Somasca: Santa María, Madre de los huérfanos (S).
HH. de las Escuelas Cristianas: Beato Escubillón Rousseau, religioso (ML).

TEXTOS MISA

Elogio del martirologio
Memoria de san Vicente Paúl, presbítero, que, lleno de espíritu sacerdotal, vivió entregado en París, en Francia, al servicio de los pobres, viendo el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y subvenir a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad. (1660)

27 de septiembre
San Vicente de Paúl, presbítero
Memoria
Die 27 septembris
S. Vincentii de Paul, presbyteri
Memoria
Antífona de entrada Cf. Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres y a curar a los contritos de corazón.
Antiphona ad introitum Cf. Lc 4,18
Spíritus Dómini super me: propter quod unxit me, evangelizáre paupéribus misit me, sanáre contrítos corde.
Oración colecta
Oh, Dios, que llenaste de virtudes apostólicas al presbítero san Vicente de Paúl para la salvación de los pobres y la formación del clero, concédenos, te rogamos, que, enardecidos por su mismo espíritu, amemos cuanto él amó y practiquemos sus enseñanzas. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui ad salútem páuperum et cleri institutiónem beátum Vincéntium presbyterum virtútibus apostólicis imbuísti, praesta, quaesumus, ut, eódem spíritu fervéntes, et amémus quod amávit, et quod dócuit operémur. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Miércoles de la XXV semana deL Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar)

PRIMERA LECTURA Esd 9, 5-9
Dios no nos ha abandonado en nuestra esclavitud

Lectura del libro de Esdras.

Yo, Esdras, a la hora de la ofrenda de la tarde salí de mi abatimiento y, con mi vestidura y el manto rasgados, me arrodillé, extendí las palmas de mis manos hacia el Señor, mi Dios, y exclamé:
«Dios mío, estoy avergonzado y confundido; no me atrevo a levantar mi rostro hacia ti, porque nos hemos hecho culpables de numerosas faltas y nuestros delitos llegan hasta el cielo. Desde la época de nuestros padres hasta hoy hemos pecado gravemente. Por causa de nuestros delitos, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes hemos sido entregados a los reyes extranjeros, a la espada, a la esclavitud, al saqueo y a la vergüenza, como sucede todavía hoy.
Pero ahora, en un instante, el Señor nuestro Dios nos ha otorgado la gracia de dejamos un resto y de concedernos un lugar en el templo santo. El Señor ha iluminado nuestros ojos y nos ha dado un respiro en medio de nuestra esclavitud.
Porque somos esclavos, pero nuestro Dios no nos ha abandonado en nuestra esclavitud, sino que nos ha otorgado el favor de los reyes de Persia, nos ha dado un respiro para reconstruir el templo de nuestro Dios y restaurar sus ruinas y nos ha proporcionado un refugio seguro en Judá y en Jerusalén».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Tb 13, 1b-2. 3-4a. 4Bcd. 5. 10 (R.: 1b)
R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

V. Bendito sea Dios, que vive eternamente;
y cuyo reino dura por los siglos.
Él azota y se compadece;
hunde hasta el abismo y saca de él
y no hay quien escape de su mano. R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

V. Dadle gracias, hijos de Israel, ante los gentiles,
porque él nos dispersó entre ellos.
Proclamad allí su grandeza.

V. Ensalzadlo ante todos los vivientes,
que él es nuestro Dios y Señor,
nuestro Padre por todos los siglos. R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

V. Él nos azota por nuestros delitos,
pero se compadecerá de nuevo,
y os congregará de entre las naciones
por donde estáis dispersados.
R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

V. Que todos alaben al Señor
y le den gracias en Jerusalén.
R.
Bendito sea Dios, que vive eternamente. Magnus es, Dómine, in ætérnum.

Aleluya Mc 1, 15
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Está cerca el reino de Dios; convertíos y creed en el Evangelio. R. Appropinquávit regnum Dei, pænitémini et crédite Evangélio.

EVANGELIO Lc 9, 1-6
Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, habiendo convocado Jesús a los Doce, les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.
Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles:
«No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco tengáis dos túnicas cada uno.
Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.
Y si algunos no os reciben, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de vuestros pies, como testimonio contra ellos».
Se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI, Homilía, Jueves Santo 21 abril 2011
A propósito de los primeros discípulos enviados por Jesús, san Lucas nos dice: "Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos" (Lc 9, 2). El curar es un encargo primordial que Jesús ha confiado a la Iglesia, según el ejemplo que Él mismo nos ha dado, al ir por los caminos sanando a los enfermos. Cierto, la tarea principal de la Iglesia es el anuncio del Reino de Dios. Pero precisamente este mismo anuncio debe ser un proceso de curación: "...para curar los corazones desgarrados", nos dice hoy la primera lectura del profeta Isaías (Is 61, 1). El anuncio del Reino de Dios, de la infinita bondad de Dios, debe suscitar ante todo esto: curar el corazón herido de los hombres. El hombre por su misma esencia es un ser en relación. Pero, si se trastorna la relación fundamental, la relación con Dios, también se trastorna todo lo demás. Si se deteriora nuestra relación con Dios, si la orientación fundamental de nuestro ser está equivocada, tampoco podemos curarnos de verdad ni en el cuerpo ni en el alma. Por eso, la primera y fundamental curación sucede en el encuentro con Cristo que nos reconcilia con Dios y sana nuestro corazón desgarrado. Pero además de esta tarea central, también forma parte de la misión esencial de la Iglesia la curación concreta de la enfermedad y del sufrimiento. El óleo para la Unción de los enfermos es expresión sacramental visible de esta misión. 


Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario III.
291. Oremos, hermanos, por todo el pueblo santo de Dios.
- Para que introduzca en la plenitud de su santa Iglesia a los no cristianos y a lo no creyentes. Roguemos al Señor.
- Para que inspire a los gobernantes pensamientos de servicio y entrega al bien común. Roguemos al Señor.
- Para que libre al mundo del hambre, del paro y de la guerra. Roguemos al Señor.
- Para que conceda a nuestra(o) ciudad (pueblo) la paz, la justicia, la libertad y el bienestar. Roguemos al Señor.
- Para que acoja siempre nuestra oración. Roguemos al Señor.
Oh Dios, que sabes que la vida del hombre está sujeta a tanta necesidad: escucha las preces de los que te suplican y cumple los anhelos de los que ponen en ti toda su esperanza. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, que concediste a san Vicente de Paúl imitar lo que realizaba al celebrar los divinos misterios, concédenos, por la eficacia de este sacrificio, llegar a ser también nosotros una ofrenda agradable a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui beáto Vincéntio divína celebránti mystéria tribuísti quod tractábat imitári, concéde, ut, huius sacrifícii virtúte, ipsi quoque in oblatiónem tibi acceptábilem transeámus. Per Christum.
PREFACIO COMÚN V
Proclamación del misterio de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque con amor celebramos su muerte, con fe viva proclamamos su resurrección, y con firme esperanza anhelamos su venida gloriosa.
Por eso, con los santos y todos los ángeles, te alabamos, proclamando sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
PRAEFATIO COMMUNIS V
Proclamatio mysterii Christi
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus: per Christum Dóminum nostrum.
Cuius mortem in caritáte celebrámus, resurrectiónem fide vívida confitémur, advéntum in glória spe firmíssima praestolámur.
Et ídeo, cum Sanctis et Angelis univérsis, te collaudámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA II. PREX EUCHARISTICA II.
Antífona de comunión Sal 106, 8-9
Dad gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Calmó el ansia de los sedientos y a los hambrientos los colmó de bienes.
Antiphona ad communionem Cf. Ps 106, 8-9
Confiteántur Dómino misericórdiae eius, et mirabília eius fíliis hóminum: quia satiávit ánimam inánem, et ánimam esuriéntem satiávit bonis.
Oración después de la comunión
Alimentados con los sacramentos del cielo, te pedimos humildemente, Señor, que, así como nos mueven a imitar a tu Hijo los ejemplos de san Vicente de Paúl anunciando el Evangelio a los pobres, nos ayude también su protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Caeléstibus, Dómine, refécti sacraméntis, súpplices deprecámur, ut ad imitándum Fílium tuum paupéribus evangelizántem, sicut exémplis beáti Vincéntii provocámur, ita et patrocíniis adiuvémur. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 28 de septiembre
S
an Wenceslao, mártir
, duque de Bohemia, que, educado por su abuela santa Ludmila en sabiduría divina y humana, fue severo consigo, pacífico en la administración del reino y misericordioso para con los pobres, redimiendo para ser bautizados a esclavos paganos que estaban en Praga para ser vendidos. Después de sufrir muchas dificultades en gobernar a sus súbditos y formarles en la fe, traicionado por su hermano Boleslao fue asesinado por sicarios en la iglesia de Stara Boleslav, en Bohemia (929/935).
Santos Lorenzo de Manila Ruiz y quince compañeros (Sus nombres son: santos Domingo Ibáñez de Erquicia, Jacobo Kyuhei Gorobioye Tomonaga, Antonio González, Miguel de Aozaraza, Guillermo Courtet, Vicente Shiwozuka, Lucas Alfonso Gorda, Jordán (Jacinto) Ansalone y Tomás Hioji Rokuzayemon Nishi, presbíteros de la Orden dominicana; Francisco Shoyemon, Miguel Kurobioye y Mateo Kohioye, religiosos de la misma Orden; Magdalena de Nagasaki, virgen de la Tercera Orden de San Agustín; Marina de Omura, virgen de la Tercera Orden dominicana; Lázaro de Kyoto, seglar.) mártires, tanto presbíteros como religiosos y seglares, sembradores de la fe cristiana en Filipinas, Formosa y otras islas japonesas, a causa de lo cual, por decreto del supremo jefe del Japón, Tokugawa Yemitsu, en distintos días consumaron en Nagasaki su martirio por amor a Cristo, pero celebrados en única conmemoración (1633-1637).
3. En Calidone, de Pisidia (hoy Turquía), santos hermanos Alfeo, Alejandro y Zósimo, mártires (s. IV).
4. En la Antigua Laura (hoy wadi Chareitun), cerca de Belén, en Palestina, san Caritón, abad, perseverante en la oración y ayunos, siendo fundador de muchas lauras en el desierto de Judea (c. 350).
5. En Bolonia, de la región de la Emilia, en Italia, san Zama, considerado como primer obispo de esta ciudad (c. s. IV).
6. En Toulouse, de Aquitania (hoy Francia), san Exuperio, obispo, que dedicó una basílica en honor de san Saturnino, defendió acérrimamente su ciudad ante la invasión de los bárbaros y, al decir de san Jerónimo, fue tan parco consigo mismo como dadivoso con los demás (post 411).
7. En Belén de Judea, conmemoración de santa Eustoquio, virgen, la cual, con su madre santa Paula, pasó de Roma a Belén para no privarse del consejo del maestro san Jerónimo, y allí, llena de preclaros méritos, voló al cielo (c. 419).
8. En Ginebra, entre los helvecios (hoy Suiza), san Salonio, obispo, y antes monje en la isla de Lérins, que durante su obispado afirmó la doctrina del papa san León Magno y explicó en sentido místico las Sagradas Escrituras (post 450).
9*. En Riez, de la Provenza, en la Galia, san Fausto, obispo y antes abad de Lérins, que, contra los arrianos, escribió sobre el Verbo Encarnado y el Espíritu Santo consubstancial al Padre y al Hijo y coeterno con ellos, siendo exiliado por el rey Eurico (post 485).
10*. En Lyon, de la Galia, san Anemundo, obispo y mártir (c. 658).
11*. En Salzburgo, de Baviera (hoy Austria), santos Cunialdo y Gisilario, presbíteros, colaboradores pastorales del obispo san Ruperto (s. VIII).
12. En Maguncia, de la Renania, en Austrasia (hoy Alemania), santa Leoba, virgen, la cual, pariente de san Bonifacio, fue llamada por él desde Inglaterra a Germania y presidió el monasterio, a orillas de Tauber, donde con la palabra y el testimonio condujo a las siervas de Dios por el camino de la perfección (c. 782).
13*. En Pavía, de la región de la Lombardía, en Italia, beato Bernardino de Feltre (Martín) Tomitano, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, que obtuvo buenos frutos en su función de predicador, fundó contra la usura y para el ahorro el llamado Monte de Piedad y, como hombre de paz, fue delegado del papa Sixto IV para arreglar discordias civiles (1494).
14. En Madrid, en España, san Simón de Rojas, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, para la redención de cautivos, que, acompañando el séquito de la reina de España, nunca viajó en carroza ni percibió sueldo, sino más bien, entre regios fastos, siempre se mostró humilde, pobre, misericordioso hacia los necesitados y fervorosamente devoto para con Dios (1624).
15*. En Nagasaki, de Japón, beatos Juan Shozaburo, catequista, Mancio Ichizayemon, Miguel Taiemon Kinoshi, Lorenzo Hachizo, Pedro Terai Kuhioye y Tomás Terai Kahioye, mártires, degollados todos ellos por su fe en Cristo (1630).
16*. En la localidad de Sant Feliu de Codines, en la provincia de Barcelona, en España, beato Francisco Javier Ponsa Casallarch, religioso de la Orden de San Juan de Dios y mártir, que llegó a la gloriosa palma del martirio por Cristo y la Iglesia en la cruel persecución religiosa (1936).
17*. En Benillup, en la provincia de Alicante, también en España, beata Amalia Abad Casasempere, mártir, madre de familia, que coronó su fe dando testimonio de Cristo en la misma persecución religiosa (1936).
18*. En Valencia, de nuevo en España, beato José Tarrats Comaposada, religioso de la Compañía de Jesús y mártir, que llegó a la gloria de Cristo durante la referida persecución (1936).
19*. En la ciudad de Karadzar, cerca de Karaganda, en Kazajstán, beato Nicetas Budka, primer obispo en Canadá al frente de fieles católicos de rito bizantino, que en tiempos de régimen hostil a Dios, fue deportado a un campo de concentración, donde perseveró en la fe arrostrando, por amor a Cristo, la muerte con fortaleza de ánimo ante todas las adversidades (1949).

martes, 22 de agosto de 2017

Martes 26 septiembre 2017, Martes de la XXV semana del Tiempo Ordinario, feria, o santos Cosme y Damián, mártires, memoria libre.

SOBRE LITURGIA

INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNAS CUESTIONES ACERCA DE LA COLABORACIÓN DE LOS FIELES LAICOS EN EL SAGRADO MINISTERIO DE LOS SACERDOTES (15-Agosto-1997)

Artículo 7


Las celebraciones dominicales en ausencia de presbítero

§ 1. En algunos lugares, las celebraciones dominicales (90) son guiadas, por la falta de presbíteros o diáconos, por fieles no ordenados. Este servicio, válido cuanto delicado, es desarrollado según el espíritu y las normas específicas emanadas en mérito por la competente Autoridad eclesiástica. (91) Para animar las mencionadas celebraciones el fiel no ordenado deberá tener un especial mandato del Obispo, el cual pondrá atención en dar las oportunas indicaciones acerca de la duración, lugar, las condiciones y el presbítero responsable.

§ 2. Tales celebraciones, cuyos textos deben ser los aprobados por la competente Autoridad eclesiástica, se configuran siempre como soluciones temporales. (92) Está prohibido inserir en su estructura elementos propios de la liturgia sacrificial, sobre todo la « plegaria eucarística », aunque si en forma narrativa, para no engendrar errores en la mente de los fieles. (93) A tal fin debe ser siempre recordado a quienes toman parte en ellas que tales celebraciones no sustituyen al Sacrificio eucarístico y que el precepto festivo se cumple solamente participando a la S. Misa. (94) En tales casos, allí donde las distancias o las condiciones físicas lo permitan, los fieles deben ser estimulados y ayudados todo el posible para cumplir con el precepto.

(90) Cfr. C.I.C., can. 1248, § 2.
(91) Cfr. ibid., can. 1248, § 2; Sagrada Congregación de los Ritos, Instr. Inter oecumenici (26 septiembre 1964), n. 37; AAS 66 (1964), p. 885; Sagrada Congregación para el Culto Divino, Directorio para las celebraciones dominicales en ausencia de presbítero Christi Ecclesia (10 junio 1988): Notitiae 263 (1988).

(92) Cfr. Juan Pablo II, Alocución (5 junio 1993): AAS 86 (1994), p. 340.
(93) Sagrada Congregación para el Culto Divino, Directorio para las celebraciones dominicales en ausencia de presbítero Christi Ecclesia n. 35: l.c.; cfr. también C.I.C., can. 1378, § 2, n. 1 y § 3; can. 1384.
(94) Cfr. C.I.C., can. 1248.


CALENDARIO

26 MARTES DE LA XXV SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria o SANTOS COSME y DAMIÁN, mártires, memoria libre

Misa
de feria (verde) o de la memoria (rojo).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5) / para la memoria oracs. props., ants. del común de mártires (para vv. mártires), o de un domingo del T. O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-impar.
- Esd 6, 7-8. 12b. 14-20. Terminaron el templo y celebraron la Pascua.
- Sal 121. R. Vamos alegres a la casa del Señor.
- Lc 8, 19-21. Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.
o bien: cf. vol. IV.

Liturgia de las Horas: oficio de feria o de la memoria.

Martirologio: elogs. del 27 de septiembre, pág. 578.
CALENDARIOS: Cuenca: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
Camilos: Beato Luis Tezza, presbítero (MO).
Canónigos Regulares de Letrán: San Ketilo, presbítero. (MO).
San Sebastián: San Wenceslao, mártir (ML-trasladada).
Dominicos: Beato Lorenzo de Ripafratta (ML).
OFM: Beato Aurelio de Vinalesa y compañeros mártires (ML).
Orden de San Juan de Jerusalén: Beato Pablo VI, papa (ML).
Redentoristas: Beato Gaspar Stanggsinger, presbítero (ML).
TOR: San Elzeario de Sabrán y Beata Delfina, esposos (ML).
Calahorra y La Calzada-Logroño: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Carlos Manuel Escribano Subías, obispo (2010).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XXV Domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa de la memoria:
Elogio del martirologio
San Cosme y san Damián, mártires, que, según la tradición, ejercieron la medicina en Ciro, ciudad de Augusta Eufratense, en la actual Siria, sino pedir nunca recompensa y sanando a muchos con sus servicios gratuitos. (c. s. III)

Las oraciones son propias, las antífonas están tomadas del común de mártires: 2. De varios mártires fuera de tiempo pascual 3.

26 de septiembre
San Cosme y san Damián, mártires
Die 26 septembris
Ss. Cosmæ et Damiani, martyrum
Antífona de entrada Sal 36, 39
El Señor es quien salva a los justos, él es su alcázar en el peligro.
O bien: Cf. Sab 3, 6-7. 9

El Señor probó a los elegidos como oro en crisol, y los aceptó como sacrificio de holocausto, en el día del juicio resplandecerán, porque la gracia y la misericordia son para los elegidos de Dios.
Antiphona ad introitum Cf. Ps 36, 39
Salus iustórum a Dómino, et protéctor eórum est in témpore tribulatiónis.
Vel: Cf. Sg 3, 6-7. 9
Tamquam aurum in fornáce probávit eléctos Dóminus, et quasi holocáusti hóstiam accépit illos; et in témpore erit respéctus illórum: quóniam donum et pax erit eléctis Dei.
Oración colecta
Proclame tu grandeza, Señor, la admirable memoria de tus santos Cosme y Damián, porque a ellos les diste la gloria eterna y a nosotros nos proteges con tu maravillosa providencia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Magníficet te, Dómine, sanctórum tuórum Cosmae et Damiáni veneránda memória, quia et illis glóriam sempitérnam, et opem nobis ineffábili providéntia contulísti. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Martes de la XXV semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA 6, 7-8. 12b. 14-20
Terminaron el templo y celebraron la Pascua

Lectura del libro de Esdras.

EN aquellos días, el rey Darío escribió a los gobernantes de Transeufratina:
«Dejad que se reanuden las obras de ese templo de Dios. El gobernador de los judíos y los ancianos judíos reconstruirán este templo de Dios en el lugar que ocupaba. Estas son mis órdenes sobre lo que debéis hacer con los ancianos judíos para la reconstrucción del templo de Dios: de los ingresos reales procedentes de los tributos de Transeufratina, páguese puntualmente a esos hombres los gastos sin ningún tipo de interrupción.
Yo, Darío, he promulgado este decreto y quiero que sea ejecutado al pie de la letra».
Los ancianos judíos prosiguieron las obras con éxito, confortados por la profecía del profeta Ageo y de Zacarías, hijo de Idó. Edificaron y concluyeron la reconstrucción, según el mandato del Dios de Israel y con la orden de Ciro, de Darío y de Artajerjes, reyes de Persia.
Así terminaron este templo el día tercero del mes de adar, el año sexto del reinado del rey Darío.
Los hijos de Israel, los sacerdotes, los levitas y los demás repatriados celebraron con alegría la dedicación de este templo de Dios. Con motivo de la dedicación de este templo de Dios, ofrecieron cien toros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos y, como sacrificio por el pecado de todo Israel, doce machos cabríos, según el número de las tribus de Israel.
También organizaron los turnos de los sacerdotes y las clases de los levitas para el servicio de Dios en Jerusalén, tal y como está escrito en el libro de Moisés.
Los repatriados celebraron la Pascua el día catorce del mes primero. Los sacerdotes y los levitas se habían purificado para la ocasión. Todos los purificados ofrecieron el sacrificio de la Pascua por todos los repatriados, por sus hermanos, los sacerdotes, y por ellos mismos.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 121, 1-2. 3-4a. 4b-5 (R.: Cf. 1)
R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la casa del Señor»!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén. R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

V. Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor, R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

V. Según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David. R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

V. Desead la paz a Jerusalén:
«Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios». R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

V. Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: «La paz contigo».
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien. R.
Vamos alegres a la casa del Señor. In domum Dómini lætántes íbimus.

Aleluya Lc 11, 28
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. R. Beáti qui áudiunt verbum Dei, et custódiunt illud.

EVANGELIO Lc 8, 19-21
Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, vinieron a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él. Entonces le avisaron:
«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte». 
Él respondió diciéndoles:
«Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía 30-julio-2016
Se puede decir que el Evangelio, libro vivo de la misericordia de Dios, que hay que leer y releer continuamente, todavía tiene al final páginas en blanco: es un libro abierto, que estamos llamados a escribir con el mismo estilo, es decir, realizando obras de misericordia. Os pregunto, queridos hermanos y hermanas: ¿Cómo están las páginas del libro de cada uno de vosotros? ¿Se escriben cada día? ¿Están escritas sólo en parte? ¿Están en blanco? Que la Madre de Dios nos ayude en ello: que ella, que ha acogido plenamente la Palabra de Dios en su vida (cf. Lc 8, 20-21), nos de la gracia de ser escritores vivos del Evangelio; que nuestra Madre de misericordia nos enseñe a curar concretamente las llagas de Jesús en nuestros hermanos y hermanas necesitados, de los cercanos y de los lejanos, del enfermo y del emigrante, porque sirviendo a quien sufre se honra a la carne de Cristo. Que la Virgen María nos ayude a entregarnos hasta el final por el bien de los fieles que se nos han confiado y a sostenernos los unos a los otros, como verdaderos hermanos y hermanas en la comunión de la Iglesia, nuestra santa Madre.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario II
290. Elevemos, hermanos, fervientes oraciones a Dios nuestro Padre.
- Para que proteja y guíe a su Iglesia santa. Roguemos al Señor.
- Para que el Señor llene de su gracia a los obispos, sacerdotes y ministros. Roguemos al Señor.
- Para que conceda a todo el mundo la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
- Para que socorra a los que están en algún peligro. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros mismos nos conforte y conserve en su servicio. Roguemos al Señor.
Te pedimos, Dios de bondad, que te muestres favorable a las oraciones de los que te suplican. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Al celebrar la muerte preciosa de tus santos, te ofrecemos, Señor, aquel sacrificio del que el martirio recibe todo el fundamento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
In tuórum, Dómine, pretiósa morte iustórum, sacrifícium illud offérimus, de quo martyrium sumpsit omne princípium. Per Christum.
PREFACIO II DE LOS SANTOS MÁRTIRES
Las maravillas de Dios en la victoria de los mártires

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú eres ensalzado en la alabanza de tus santos y, cuanto pertenece a su pasión, es obra admirable de tu poder: tú, bondadosamente, otorgas el ardor de su fe, das firmeza en la perseverancia y concedes la victoria en el combate, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso, Señor, tus criaturas del cielo y de la tierra te adoran, cantando un cántico nuevo, y también nosotros, con todo el ejército de los ángeles, te aclamamos por siempre diciendo:
Santo, Santo, Santo....
PRAEFATIO II DE SANCTIS MARTYRIBUS
De mirabilibus Dei in martyrum victoria
Vere dignum et iustum est, aequum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens aetérne Deus:
Quóniam tu magnificáris in tuórum laude Sanctórum, et quidquid ad eórum pértinet passiónem, tuae sunt ópera miránda poténtiae: qui huius fídei tríbuis cleménter ardórem, qui súggeris perseverántiae firmitátem, qui largíris in agóne victóriam, per Christum Dóminum nostrum.
Propter quod caeléstia tibi atque terréstria cánticum novum cóncinunt adorándo, et nos cum omni exércitu Angelórum proclamámus, sine fine dicéntes:
Sanctus, Sanctus, Sanctus...
PLEGARIA EUCARÍSTICA I o CANON ROMANO. PREX EUCHARISTICA I seu CANON ROMANUS.
Antífona de la comunión Cf. Mc 8, 35
El que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará, dice el Señor.
O bien: Sab 3, 4

La gente pensaba que cumplían una pena, su esperanza estaba llena de inmortalidad.
Antiphona ad communionem Cf. Mc 8, 35
Qui perdíderit ánimam suam propter me et Evangélium, salvam fáciet eam, dicit Dóminus.
Vel: Cf. Sg 3, 4
Si coram homínibus torménta passi sunt, spes electórum est immórtalis in aetérnum.
Oración después de la comunión
Señor, conserva en nosotros tu gracia, y el don que hemos recibido de ti en la conmemoración de los santos mártires Cosme y Damián, nos conceda la salvación y la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Consérva in nobis, Dómine, munus tuum, et quod, te donánte, pro commemoratióne beatórum mártyrum Cosmae et Damiáni percépimus, salútem nobis praestet et pacem. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 27 de septiembre
M
emoria de san Vicente Paúl, presbítero, que lleno de espíritu sacerdotal y entregado en París al servicio de los pobres, veía el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y subvenir a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac, fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad (1660).
2. En Milán, en la Galia Traspadana (margen izquierda del Po), san Cayo, obispo (s. III).
3. En Sedunum (hoy Brémur), entre los eduos, en la Galia (hoy Francia), san Florentino, que, según la tradición, fue degollado por los vándalos juntamente con san Hilario (s. V).
4. En el cenobio de Liesse, en Hannonia, de Austrasia (hoy Bélgica), santa Hiltrudis, virgen, que vivió piadosamente retirada con su hermano Guntando, abad (post 800).
5. En la ciudad de Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, santos mártires Adolfo y Juan, hermanos, que, por Cristo, fueron coronados con el martirio durante la persecución musulmana, en tiempo de Abd ar-Rahman II (c. 825).
6*. En Fara, cerca de Cingoli, en el Piceno, de Italia, san Bonfilio, que, siendo obispo de Foligno, estuvo diez años en Tierra Santa y, al regresar a Italia, se retiró al monasterio de Storaco, del que había sido abad, muriendo finalmente en soledad (c. 1115).
7. En París, en Francia, san Elzearo de Sabran, conde de Arian, que viviendo la virginidad y todas las virtudes con su esposa, la beata Delfina, murió en la flor de la edad (1323).
8*. En la ciudad de Pistoia, de la región de la Toscana, en Italia, beato Lorenzo de Ripafratta, presbítero de la Orden de Predicadores, que vivió fielmente durante sesenta años la vida regular con dedicación asidua a la pastoral sacramental de la Penitencia (1456).
9*. En una decrépita nave anclada frente a Rochefort, en el litoral norte de Francia, beato Juan Bautista Laborier du Vivier, diácono y mártir en tiempo de persecución contra la Iglesia, que, a causa de su estado clerical, fue condenado a cruel cautividad y murió consumido por grave enfermedad (1794).
10*. En Sagunto, en España, beatos mártires José Fenollosa Alcayna, presbítero, y Fidel (Mariano) Climent Sanchís, religioso de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, que derramaron su sangre por Cristo durante la furiosa persecución religiosa (1936).
11*. En Gilet, en la provincia de Valencia, también en España, beatas mártires Francisca Javiera (María) Fenollosa Alcayna, religiosa de la Tercera Orden de Capuchinas de la Sagrada Familia, y Herminia Martínez Amigó, madre de familia, que confirmaron con su sangre su fidelidad al Señor durante la misma persecución religiosa (1936).

lunes, 21 de agosto de 2017

Lunes 25 septiembre 2017, Lunes de la XXV semana del Tiempo Ordinario, feria (o misa por los laicos).

SOBRE LITURGIA

INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNAS CUESTIONES ACERCA DE LA COLABORACIÓN DE LOS FIELES LAICOS EN EL SAGRADO MINISTERIO DE LOS SACERDOTES (15-Agosto-1997)

Artículo 6


Las celebraciones litúrgicas

§ 1. Las acciones litúrgicas deben manifestar con claridad la unidad ordenada del Pueblo de Dios en su condición de comunión orgánica(89) y por tanto la íntima conexión que media entre la acción litúrgica y la manifestación de la naturaleza orgánicamente estructurada de la Iglesia.

Esto se da cuando todos los participantes desarrollan con fe y devoción la función propia de cada uno.

§ 2. Para que también en este campo, sea salvaguardada la identidad eclesial de cada uno, se deben abandonar los abusos de distinto tipo que son contrarios a cuanto preve el canon 907, según el cual en la celebración eucarística, a los diáconos y a los fieles no ordenados, no les es consentido pronunciar las oraciones y cualquier parte reservada al sacerdote celebrante —sobre todo la oración eucarística con la doxología conclusiva— o asumir acciones o gestos que son propios del mismo celebrante. Es también grave abuso el que un fiel no ordenado ejercite, de hecho, una casi « presidencia » de la Eucaristía dejando al sacerdote solo el mínimo para garantizar la validez.

En la misma línea resulta evidende la ilicitud de usar, en las ceremonias litúrgicas, de parte de quien no ha sido ordenado, ornamentos reservados a los sacerdotes o a los diáconos (estola, casulla, dalmática).

Se debe tratar cuidadosamente de evitar hasta la misma apariencia de confusión que puede surgir de comportamientos litúrgicamente anómalos. Como los ministros ordenados son llamados a la obligación de vestir todos los sagrados ornamentos, así los fieles no ordenados no pueden asumir cuanto no es propio de ellos.

Para evitar confusiones entre la liturgia sacramental presidida por un clérigo o un diácono con otros actos animados o guiados por fieles no ordenados, es necesario que para estos últimos se adopten formulaciones claramente diferentes.

CALENDARIO

25 LUNES DE LA XXV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, feria

Misa
de feria (verde).
MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 67, n. 5), Pf. común.
LECC.: vol. III-impar.
- Esd 1, 1-6. El que pertenezca al pueblo del Señor que suba a Jerusalén, a reconstruir el templo del Señor.
- Sal 125. R. El Señor ha estado grande con nosotros.
- Lc 8, 16-18. La lámpara se pone en el candelero para que los que entren vean la luz.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 26 de septiembre, pág. 576.
CALENDARIOS: Segovia-ciudad: Nuestra Señora de la Fuencisla (S). Segovia-diócesis: (F).
Girona: San Dalmacio Moner, religioso (MO).
Jaén y Trinitarios: Beato Marcos Criado, mártir (MO).
Misioneras del Corazón de María: Beatas María del Carmen, María Rosa y Magdalena Cerradera Cerragut-Casas, vírgenes y mártires (MO).
Ciudad Rodrigo: Beata María Nieves Crespo López, virgen y mártir (MO).
Cuenca: Santos Cosme y Damián, mártires (ML-trasladada).
Camilos: Beato Luis Tezza, presbítero (MO).
Pamplona y Tudela: Martirio de san Fermín, obispo (ML).
Benedictinos: Beato José Benito Busmet, obispo (ML).
Dominicos: Beato Lorenzo de Ripafratta, presbítero (ML).
León: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Julián López Martín, obispo (1994).

TEXTOS MISA

Misa de la feria: del XXV Domingo del Tiempo Ordinario (o de otro domingo del Tiempo Ordinario).

Misa por los laicos:
POR LOS LAICOS
PRO LAICIS
Antífona de entrada Mt 13, 33
El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta.
Antiphona ad introitum Mt 13, 33
Símile est regnum caelórum ferménto, quod accéptum múlier abscóndit in farínae satis tribus, donec fermentátum est totum.
Oración colecta
Oh, Dios, que enviaste al mundo, como fermento, la fuerza del Evangelio, concede a tus fieles, llamados a vivir en medio del mundo y de los afanes terrenos, que, encendidos de espíritu cristiano, instauren sin cesar tu reino mediante la gestión de los asuntos temporales. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui Evangélii virtútem véluti ferméntum in mundum misísti, concéde fidélibus tuis, quos in médio mundi negotiorúmque saeculárium vitam ágere vocásti, ut, spíritu christiáno fervéntes, per temporália quae gerunt múnera, regnum tuum iúgiter instáurent. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del Lunes de la XXV semana del Tiempo Ordinario, año impar (Lec. III-impar).

PRIMERA LECTURA Esd 1, 1-6
El que pertenezca al pueblo del Señor que suba a Jerusalén, a reconstruir el templo del Señor
Comienzo del libro de Esdras.

El año primero de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del Señor por boca de Jeremías, el Señor despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, para que proclamara de palabra y por escrito en todo su reino:
«Esto dice Ciro, rey de Persia:
El Señor, Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha encargado que le edifique un templo en Jerusalén de Judá. El que de vosotros pertenezca a su pueblo, que su Dios sea con él, que suba a Jerusalén de Judá, a reconstruir el templo del Señor, Dios de Israel, el Dios que está en Jerusalén. Y a todos los que hayan quedado, en el lugar donde vivan, que las personas del lugar en donde estén les ayuden con plata, oro, bienes y ganado, además de las ofrendas voluntarias pira el templo de Dios que está en Jerusalén».
Entonces, los cabezas de familia de Judá y Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos aquellos a quienes Dios había despertado el espíritu, se pusieron en marcha hacia Jerusalén para reconstruir el templo del Señor.
Todos sus vecinos les ayudaron con toda clase de plata, oro, bienes, ganado y objetos preciosos, además de las ofrendas voluntarias.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 125, 1-2ab. 2cd-3. 4-5. 6 (R.: 3a)
R.
El Señor ha estado grande con nosotros. Magnificábit Dóminus fácere nobíscum.

V. Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sion,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares. R.
El Señor ha estado grande con nosotros. Magnificábit Dóminus fácere nobíscum.

V. Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos».
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres. R.
El Señor ha estado grande con nosotros. Magnificábit Dóminus fácere nobíscum.

V. Recoge, Señor, a nuestros cautivos
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares. R.
El Señor ha estado grande con nosotros. Magnificábit Dóminus fácere nobíscum.

V. Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas. R.
El Señor ha estado grande con nosotros. Magnificábit Dóminus fácere nobíscum.

Aleluya Mt 5, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre. R. Sic lúceat lux vestra coram homínibus, ut vídeant ópera vestra bona et gloríficent Patrem vestrum.

EVANGELIO Lc 8, 16-18
La lámpara se pone en el candelero para que los que entren vean la luz
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«Nadie que ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama, sino que la pone en el candelero para que los que entren vean la luz.
Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público.
Mirad, pues, cómo oís, pues al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Francisco, Homilía en santa Marta 19-septiembre-2016
Envidiar el poder, tener celos… eso tapa la luz. De aquí el consejo de Jesús: Sed hijos de la luz y no hijos de las tinieblas; proteged la luz que se os dio como don el día del Bautismo. Ni esconderla bajo la cama, sino protegerla. Y para proteger la luz están esos consejos, que hay que poner en práctica todos los días. No son cosas raras: todos los días vemos esas cosas que tapan la luz.
Que el Espíritu Santo, que todos recibimos en el Bautismo, nos ayude a no caer en esas feas costumbres que tapan la luz, y que nos ayude a llevar adelante la luz recibida gratuitamente, esa luz de Dios que hace tanto bien: la luz de la amistad, la luz de la mansedumbre, la luz de la fe, la luz de la esperanza, la luz de la paciencia, la luz de la bondad.

Oración de los fieles
Ferias del Tiempo Ordinario I
289. Imploremos, hermanos, la piedad de Dios Padre todopoderoso, y pidámosle que escuche nuestra oración.
- Para que conceda a la Iglesia el gozo del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
- Para que otorgue a los pueblos la concordia leal y pacífica. Roguemos al Señor.
- Para que dé a los desterrados el gozo del retorno. Roguemos al Señor.
- Para que a nosotros, su pueblo, nos haga crecer en la fe, nos purifique el corazón y nos abra la puerta del reino eterno. Roguemos al Señor.
Muestra, Padre celestial, tu bondad al pueblo que te suplica, para que reciba sin tardanza lo que pide confiadamente, siguiendo tu inspiración. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas
Oh, Dios, que quisiste salvar al mundo entero por el sacrificio de tu Hijo, haz que, por la eficacia de esta ofrenda, tus siervos, a los que no dejas de llamar al apostolado, impregnen el mundo del espíritu de Cristo y sean el fermento de su santificación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Deus, qui Fílii tui sacrifício cunctum voluísti mundum salváre, per huius oblatiónis virtútem concéde, ut fámuli tui, quos étiam in statu laicáli ad apostolátum vocáre non désinis, et mundum spíritu ímbuant Christi, et eius sint sanctificatiónis ferméntum. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA D 2.
Antífona de la comunión Sal 99, 1-2
Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con vítores. Aleluya.
O bien: Cf. Jn 15, 8
Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos, dice el Señor.
Antiphona ad communionem Ps 99, 2
Iubiláte Dómino, omnis terra, servíte Dómino in laetítia; introíte in cospéctu eius in exsultatióne, allelúia.
Vel: Jn 15, 8
In hoc clarificátus est Pater meus, ut fructum plúrimum afferátis et efficiámini mei discípuli, dicit Dóminus.
Oración después de la comunión
Después de participar de la plenitud de tu gracia, te pedimos, Señor, que tus fieles, que quisiste que se dedicaran a las cosas temporales, fortalecidos con el vigor del banquete eucarístico, sean testigos valientes de la verdad evangélica y transformen tu Iglesia, Presente y activa siempre en las realidades terrenas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
De plenitúdine grátiae tuae suméntes, quaesumus, Dómine, ut, eucharístici convívii fortitúdine roboráti, fidéles tui, quos rebus saeculáribus déditos esse voluísti, strénui sint evangélicae testes veritátis, et Ecclésiam tuam in rebus temporálibus praeséntem iúgiter reddant et actuósam. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 26 de septiembre
S
antos Cosme y Damián, mártires
, que, según la tradición, ejercieron la medicina en Ciro, de Augusta Eufratense (hoy Siria), no pidiendo nunca recompensa y sanando a muchos con sus servicios gratuitos (c. s. III).
2. Conmemoración de san Gedeón, de la tribu de Manasés, juez en Israel (Jc, 6, 37), que recibió del Señor el signo del rocío, que descendía a un vellón de lana, como fortaleza de Dios, librando al pueblo de Israel de sus enemigos, después de destruir el altar de Baal.
3. En Albano, del Lacio, en Italia, san Senador, mártir (s. III/IV).
4. En Bolonia, en la región de Emilia, en Italia, conmemoración de san Eusebio, obispo, defensor con san Ambrosio de la fe católica contra los arrianos y gran promotor de la virginidad entre las jóvenes (s. IV).
5*. En Gaeta, del Lacio, san Esteban de Rossano, monje, compañero de san Nilo el Joven (1001).
6. En el territorio de Túsculo (hoy Frascati), san Nilo el Joven, abad, oriundo de Grecia, conversador espiritual, cultivador de la vida de abstinencia, humildad y peregrinación, y esclarecido en don de profecía y sabia doctrina, que fundó un célebre monasterio en Grotaferrata, dotándolo de la reglamentación de los Padres Orientales, y allí, nonagenario y en oración, entregó su espíritu a Dios (1004/1005).
7*. En Salerno, de la Campania, en Italia, beata Lucía de Caltagirone, virgen de la Tercera Orden Regular de San Francisco (1400).
8. En Seúl, de Corea, pasión de los santos Sebastián Nam I-gwan y ocho compañeros (Sus nombres: santos Ignacio Kim Che-jun, Carlos Cho Shin-ch’ol; Columba Kim Hyo-im, virgen; Magdalena Pak Pong-son y Perpetua Hong Kum-ju, viudas; Julita Kim, Águeda Chon Kyong-hyob y Magdalena Ho Kye-im) mártires, degollados por su fe cristiana después de sufrir crueles tormentos. Se conmemoran también las santas mártires Lucía Kim, Catalina Yi, viuda, y su hija Magdalena Cho, virgen, las cuales, encarceladas por su fe en Cristo, murieron también a causa de cruel suplicio en día incierto de este mes (1839).
9. En Lyon, en Francia, santa Teresa (María Victoria) Couderc, virgen, fundadora, no sin grandes tribulaciones, pero con ánimo sereno, de la Compañía de Nuestra Señora del Retiro del Cenáculo en la localidad de La Louvesc, junto al sepulcro de san Juan Francisco de Regis (1885).
10*. En Gars, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Gaspar Stanggassinger, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, dedicado a la educación de los jóvenes, siendo para ellos modelo de caridad alegre y asidua oración (1899).
11*. En la ciudad de Los Reyes, en Perú, beato Luis Tezza, presbítero de la Orden de Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos, que, para servir a Dios junto a los enfermos, fundó la Congregación de las Hijas de San Camilo, a las que dirigió para llevar a cabo muchas obras de caridad (1923)
12*. En la ciudad de Valencia, beatas María del Refugio (Teresa) Rosat Balasch y María del Calvario (Josefa) Romero Clariana, vírgenes de la Congregación de la Doctrina Cristiana y mártires durante la persecución religiosa por su fidelidad a Cristo Esposo, después de sufrir penalidades de cárcel (1636).
13*. También en Valencia, beato Rafael Pardo Molina, religioso de la Orden de Predicadores, mártir de su fe durante la misma persecución religiosa. Con él se conmemora igualmente al beato mártir José María Vidal Segú, presbítero de la misma Orden, que pasó a la gloria después de dar en Barcelona un inquebrantable testimonio de fe en Cristo (1936).
14*. En Puerto de Canals, de nuevo en la provincia de Valencia, beata Crescencia Valls Espí, virgen y mártir por Cristo en la referida persecución religiosa (1936).
15*. En Benifairó de Valldigna, igualmente de la provincia valenciana, beata María del Olvido Noguera Albelda, virgen, y también mártir de su fe en dicha persecución (1936).
16*. En Gilet, asimismo en Valencia, beato Buenaventura (Julio) Esteve Flors, presbítero de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, por la violencia de los enemigos de la fe, emigró hacia el Señor durante la misma persecución religiosa (1936).
17*. En Benifallín, de la provincia de Alicante, también en España, beata María Jordá Botella, virgen y mártir, que disputó el buen combate de Cristo en la citada persecución (1936).
18*. En Madrid, España, beato León (Manuel) Legua Martí, presbítero de los Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores y mártir, que obtuvo tan gloriosa corona durante la misma persecución (1936).

domingo, 20 de agosto de 2017

Domingo 24 septiembre 2017, XXV Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A.

SOBRE LITURGIA

INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNAS CUESTIONES ACERCA DE LA COLABORACIÓN DE LOS FIELES LAICOS EN EL SAGRADO MINISTERIO DE LOS SACERDOTES (15-Agosto-1997)

Artículo 5

Los organismos de colaboración en la Iglesia particular

Estos organismos, pedidos y experimentados positivamente en el camino de la renovación de la Iglesia según el Concilio Vaticano II y codificados en la legislación canónica, representan una forma de participación activa en la misión de la Iglesia como comunión.

§ 1. La normativa del código sobre el Consejo presbiteral establece cuales sacerdotes puedan ser miembros. (81) El mismo, en efecto, es reservado a los sacerdotes, porque encuentra su fundamento en la común participación del Obispo y de los sacerdotes en el mismo sacerdocio y ministerio.(82)

No pueden, por tanto, gozar del derecho de elección ni activo ni pasivo, los diáconos y los otros fieles no ordenados, aunque si son colaboradores de los sagrados ministros, así como los presbíteros que han perdido el estado clerical o que, en cualquier caso, han abandonado el ejercicio del sagrado ministerio.

§ 2. El Consejo pastoral, diocesano o parroquial (83) y el consejo parroquial para los asuntos económicos, (84) de los cuales hacen parte los fieles no ordenados, gozan unicamente de voto consultivo y no pueden, de algún modo, convertirse en organismos deliberativos. Pueden ser elegidos para tal cargo sólo aquellos fieles que poseen las cualidades exigidas por la normativa canónica.(85)

§ 3. Es propio del párroco presidir los consejos parroquiales. Son por tanto inválidas, y en consecuencia nulas, las decisiones deliberativas de un consejo parroquial no reunido bajo la presidencia del párroco o contra él. (86)

§ 4. Todos los consejos diocesanos pueden manifestar válidamente el propio consenso a un acto del Obispo sólo cuando tal consenso ha sido solicitado expresamente por el derecho.

§ 5. Dadas las realidades locales los Ordinarios pueden valerse de especiales grupos de estudio o de expertos en cuestiones particulares. Sin embargo, los mismos no pueden constituirse en organismos paralelos o de desautorización de los consejos diocesanos presbiteral y pastoral, como también de los consejos parroquiales, regulados por el derecho universal de la Iglesia en los cann. 536, § 1 y 537. (87) Si tales organismos han nacido en pasado en base a costumbres locales o a circunstancias particulares, se dispongan los medios necesarios para adaptarlos conforme a la legislación vigente de la Iglesia.

§ 6. Los Vicarios foráneos, llamados también decanos, arciprestes o con otros nombres, y aquellos que se le equiparan, « pro-vicarios », « pro-decanos », etc. deben ser siempre sacerdotes. (88) Por tanto, quien no es sacerdote no puede ser validamente nombrado a tales cargos.

(81) Cfr. C.I.C., cann. 497-498.
(82) Cfr. Conc. Ecum. Vat. II, dec. Presbyterorum ordinis, n. 7.
(83) Cfr. C.I.C., can. 514, 536.
(84) Cfr. ibid., can. 537.
(85) Cfr. ibid., can. 512, §§ 1 y 3; Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1650.
(86) Cfr. C.I.C., can. 536.
(87) Cfr. ibid., can. 135, § 2.
(88) Cfr. C.I.C., can. 553, § 1.


CALENDARIO

24 + XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Misa
del Domingo (verde).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Cr., Pf. dominical.
LECC.: vol. I (A).
- Is 55, 6-9. Mis planes no son vuestros planes.
- Sal 144. R. Cerca está el Señor de los que lo invocan.
- Flp 1, 20c-24. 27a. Para mí la vida es Cristo.
- Mt 20, 1-16. ¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?
«Mis planes no son vuestros planes», nos dice el Señor (1 lect.). Pensamos que nosotros somos los buenos y que por eso tenemos derecho a la salvación; y nos molesta que gente recién llegada a la fe o a la conversión sean consideradas en la comunidad cristiana con los mismos derechos que nosotros. Y nos olvidamos de que todo lo que somos como cristianos, no es por nuestros méritos sino que se lo debemos al Señor, que es clemente y misericordioso, cariñoso con todas sus criaturas, justo en todos sus caminos (salmo resp.); y de que nos dice «¿vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos» (Ev.).

* Hoy no se permiten las Misas de difuntos, excepto la exequial.

Liturgia de las Horas: oficio dominical. Te Deum. Comp. Dom. II.

Martirologio: elogs. del 25 de septiembre, pág. 574.
CALENDARIOS: Mercedarios, Barcelona y Asidonia-Jerez, ciudad: Bienaventurada Virgen María de la Merced (S).

TEXTOS MISA

XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO DOMINICA XXV PER ANNUM.
Antífona de entrada
Yo soy la salvación del pueblo, dice el Señor. Cuando me invoquen en la tribulación, los escucharé y seré para siempre su Señor.
Antiphona ad introitum
Salus pópuli ego sum, dicit Dóminus. De quacúmque tribulatióne clamáverint ad me, exáudiam eos, et ero illórum Dóminus in perpétuum.
Se dice Gloria. Dicitur Gloria in excelsis
Oración colecta
Oh, Dios, que has puesto la plenitud de la ley divina en el amor a ti y al prójimo, concédenos cumplir tus mandamientos, para que merezcamos llegar a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
Collecta
Deus, qui sacrae legis ómnia constitúta in tua et próximi dilectióne posuísti, da nobis, ut, tua praecépta servántes, ad vitam mereámur perveníre perpétuam. Per Dóminum.

LITURGIA DE LA PALABRA
Lecturas del XXV Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Lec. I A).

PRIMERA LECTURA Is 55, 6-9
Mis planes no son vuestros planes

Lectura del libro de Isaías.

Buscadal Señor mientras se deja encontrar,
invocadlo mientras está cerca.
Que el malvado abandone su camino,
y el malhechor sus planes;
que se convierta al Señor, y él tendrá piedad,
a nuestro Dios, que es rico en perdón.
Porque mis planes no son vuestros planes,
vuestros caminos no son mis caminos
—oráculo del Señor—.
Cuanto dista el cielo de la tierra,
así distan mis caminos de los vuestros,
y mis planes de vuestros planes.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 144, 2-3. 8-9. 17-18 (R.: 18a)
R.
Cerca está el Señor de los que lo invocan. Prope est Dóminus invocántibus eum.

V. Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R.
Cerca está el Señor de los que lo invocan. Prope est Dóminus invocántibus eum.

V. El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.
Cerca está el Señor de los que lo invocan. Prope est Dóminus invocántibus eum.

V. El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R.
Cerca está el Señor de los que lo invocan. Prope est Dóminus invocántibus eum.

SEGUNDA LECTURA Fil 1, 20c-24. 27a
Para mí la vida es Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses.

Hermanos:
Cristo será glorificado en mi cuerpo, por mi vida o por mi muerte.
Para mí la vida es Cristo y el morir una ganancia. Pero, si el vivir esta vida mortal me supone trabajo fructífero, no sé qué escoger.
Me encuentro en esta alternativa: por un lado, deseo partir para estar con Cristo, que es con mucho lo mejor; pero, por otro, quedarme en esta vida veo que es más necesario para vosotros.
Lo importante es que vosotros llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.

Aleluya Cf. Hch 16, 14b
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Abre, Señor, nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. R.
Aperi, Dómine, cor nostrum, ut intendámus verbis Fílli tui.

EVANGELIO Mt 20, 1-16
¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo:
“Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido».
Ellos fueron.
Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.
Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
“Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”.
Le respondieron:
“Nadie nos ha contratado”.
Él les dijo:
“Id también vosotros a mi viña».
Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:
“Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”.
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo:
“Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”.
Él replicó a uno de ellos:
“Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a tí. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”.
Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Del Papa Benedicto XVI
ÁNGELUS, Castelgandolfo Domingo 18 de septiembre de 2011
Queridos hermanos y hermanas:
En la liturgia de hoy comienza la lectura de la carta de san Pablo a los Filipenses, es decir a los miembros de la comunidad que el apóstol mismo fundó en la ciudad de Filipos, importante colonia romana en Macedonia, hoy norte de Grecia. San Pablo llegó a Filipos durante su segundo viaje misionero, procedente de la costa de Anatolia y atravesando el Mar Egeo. En esa ocasión, fue la primera vez que el evangelio llegó a Europa. Nos encontramos en torno al año 50, o sea, cerca de veinte años después de la muerte y la resurrección de Jesús. No obstante, en la carta a los Filipenses se encuentra un himno a Cristo que ya presenta una síntesis completa de su misterio: encarnación, kénosis, es decir humillación hasta la muerte de cruz, y glorificación. Este mismo misterio llegó a ser una sola cosa con la vida del apóstol san Pablo, que escribe esta carta mientras está en prisión, a la espera de una sentencia de vida o de muerte. Afirma: "Para mí la vida es Cristo y el morir una ganancia" (Flp 1, 21). Es un nuevo sentido de la vida, de la existencia humana, que consiste en la comunión con Jesucristo vivo; no sólo con un personaje histórico, un maestro de sabiduría, un líder religioso, sino con un hombre en quien habita personalmente Dios. Su muerte y resurrección es la Buena Noticia que, partiendo de Jerusalén, está destinada a llegar a todos los hombres y a todos los pueblos, y a transformar desde dentro a todas las culturas, abriéndolas a la verdad fundamental: Dios es amor, se hizo hombre en Jesús y con su sacrificio rescató a la humanidad de la esclavitud del mal donándole una esperanza fiable.
San Pablo era un hombre que resumía en sí tres mundos: el judío, el griego y el romano. No por casualidad Dios le confió la misión de llevar el evangelio desde Asia Menor hasta Grecia y luego a Roma, construyendo un puente que habría proyectado el cristianismo hasta los últimos confines de la tierra. Hoy vivimos en una época de nueva evangelización. Vastos horizontes se abren al anuncio del Evangelio, mientras que regiones de antigua tradición cristiana están llamadas a redescubrir la belleza de la fe. Protagonistas de esta misión son hombres y mujeres que, como san Pablo, pueden decir: "Para mí vivir es Cristo". Personas, familias, comunidades que aceptan trabajar en la viña del Señor, según la imagen del evangelio de este domingo (cf. Mt 20, 1-16): obreros humildes y generosos, que no piden otra recompensa sino la de participar en la misión de Jesús y de su Iglesia. "Si el vivir esta vida mortal –escribe una vez más san Pablo– me supone trabajo fructífero, no sé qué escoger" (Flp 1, 22): si la unión plena con Cristo más allá de la muerte, o el servicio a su cuerpo místico en esta tierra.
Queridos amigos, el evangelio ha transformado el mundo, y lo sigue transformando, como un río que irriga un inmenso campo. Dirijámonos en oración a la Virgen María, para que en toda la Iglesia maduren vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales para el servicio de la nueva evangelización.
ÁNGELUS, Domingo 21 de septiembre de 2008
Queridos hermanos y hermanas:
Quizá recordéis que el día de mi elección, cuando me dirigí a la multitud en la plaza de San Pedro, se me ocurrió espontáneamente presentarme como un obrero de la viña del Señor. Pues bien, en el evangelio de hoy (cf. Mt 20, 1-16) Jesús cuenta precisamente la parábola del propietario de la viña que, en diversas horas del día, llama a jornaleros a trabajar en su viña. Y al atardecer da a todos el mismo jornal, un denario, suscitando la protesta de los de la primera hora. Es evidente que este denario representa la vida eterna, don que Dios reserva a todos. Más aún, precisamente aquellos a los que se considera "últimos", si lo aceptan, se convierten en los "primeros", mientras que los "primeros" pueden correr el riesgo de acabar "últimos".
Un primer mensaje de esta parábola es que el propietario no tolera, por decirlo así, el desempleo: quiere que todos trabajen en su viña. Y, en realidad, ser llamados ya es la primera recompensa: poder trabajar en la viña del Señor, ponerse a su servicio, colaborar en su obra, constituye de por sí un premio inestimable, que compensa por toda fatiga. Pero eso sólo lo comprende quien ama al Señor y su reino; por el contrario, quien trabaja únicamente por el jornal nunca se dará cuenta del valor de este inestimable tesoro.
El que narra la parábola es san Mateo, apóstol y evangelista, cuya fiesta litúrgica, por lo demás, se celebra precisamente hoy. Me complace subrayar que san Mateo vivió personalmente esta experiencia (cf. Mt 9, 9). En efecto, antes de que Jesús lo llamara, ejercía el oficio de publicano y, por eso, era considerado pecador público, excluido de la "viña del Señor". Pero todo cambia cuando Jesús, pasando junto a su mesa de impuestos, lo mira y le dice: "Sígueme". Mateo se levantó y lo siguió. De publicano se convirtió inmediatamente en discípulo de Cristo. De "último" se convirtió en "primero", gracias a la lógica de Dios, que -¡por suerte para nosotros!- es diversa de la del mundo. "Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos", dice el Señor por boca del profeta Isaías (Is 55, 8).
También san Pablo, de quien estamos celebrando un particular Año jubilar, experimentó la alegría de sentirse llamado por el Señor a trabajar en su viña. ¡Y qué gran trabajo realizó! Pero, como él mismo confiesa, fue la gracia de Dios la que actuó en él, la gracia que de perseguidor de la Iglesia lo transformó en Apóstol de los gentiles, hasta el punto de decir: "Para mí la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia" (Flp 1, 21). Pero añade inmediatamente: "Pero si el vivir en la carne significa para mí trabajo fecundo, no sé qué escoger" (Flp 1, 22). San Pablo comprendió bien que trabajar para el Señor ya es una recompensa en esta tierra.
La Virgen María, a la que hace una semana tuve la alegría de venerar en Lourdes, es sarmiento perfecto de la viña del Señor. De ella brotó el fruto bendito del amor divino: Jesús, nuestro Salvador. Que ella nos ayude a responder siempre y con alegría a la llamada del Señor y a encontrar nuestra felicidad en poder trabajar por el reino de los cielos.

DIRECTORIO HOMILÉTICO
Ap. I. La homilía y el Catecismo de la Iglesia Católica
Ciclo A. Vigésimo quinto domingo del Tiempo Ordinario.
Dios de misericordia y de piedad
210 Tras el pecado de Israel, que se apartó de Dios para adorar al becerro de oro (cf. Ex 32), Dios escucha la intercesión de Moisés y acepta marchar en medio de un pueblo infiel, manifestando así su amor (cf. Ex 33, 12-17). A Moisés, que pide ver su gloria, Dios le responde: "Yo haré pasar ante tu vista toda mi bondad (belleza) y pronunciaré delante de ti el nombre de YHWH" (Ex 33, 18-19). Y el Señor pasa delante de Moisés, y proclama: "YHWH, YHWH, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad" (Ex 34, 5-6). Moisés confiesa entonces que el Señor es un Dios que perdona (cf. Ex 34, 9).
211 El Nombre Divino "Yo soy" o "El es" expresa la fidelidad de Dios que, a pesar de la infidelidad del pecado de los hombres y del castigo que merece, "mantiene su amor por mil generaciones" (Ex 34, 7). Dios revela que es "rico en misericordia" (Ef 2, 4) llegando hasta dar su propio Hijo. Jesús, dando su vida para librarnos del pecado, revelará que él mismo lleva el Nombre divino: "Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo soy" (Jn 8, 28)
Jesús identifica su compasión hacia los pecadores con la de Dios
588 Jesús escandalizó a los fariseos comiendo con los publicanos y los pecadores (cf. Lc 5, 30) tan familiarmente como con ellos mismos (cf. Lc 7, 36; Lc 11, 37; Lc 14, 1). Contra algunos de los "que se tenían por justos y despreciaban a los demás" (Lc 18, 9; cf. Jn 7, 49; Jn 9, 34), Jesús afirmó: "No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores" (Lc 5, 32). Fue más lejos todavía al proclamar frente a los fariseos que, siendo el pecado una realidad universal (cf. Jn 8, 33-36), los que pretenden no tener necesidad de salvación se ciegan con respecto a sí mismos (cf. Jn 9, 40-41).
589 Jesús escandalizó sobre todo porque identificó su conducta misericordiosa hacia los pecadores con la actitud de Dios mismo con respecto a ellos (cf. Mt 9, 13; Os 6, 6). Llegó incluso a dejar entender que compartiendo la mesa con los pecadores (cf. Lc 15, 1-2), los admitía al banquete mesiánico (cf. Lc 15, 22-32). Pero es especialmente, al perdonar los pecados, cuando Jesús puso a las autoridades de Israel ante un dilema. Porque como ellas dicen, justamente asombradas, "¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?" (Mc 2, 7). Al perdonar los pecados, o bien Jesús blasfema porque es un hombre que pretende hacerse igual a Dios (cf. Jn 5, 18; Jn 10, 33) o bien dice verdad y su persona hace presente y revela el Nombre de Dios (cf. Jn 17, 6-26).

Se dice Credo. Dicitur Credo.
Oración de los fieles
229. Reunidos en el nombre de Jesús y confiando en su promesa, pidamos por las necesidades de todos los hombres.
- Por el Papa, los obispos y sacerdotes, por todo el pueblo santo de Dios: para que anunciemos sin cesar la buena nueva del Evangelio. Roguemos al Señor.
- Por todas las naciones y sus gobernantes, por todos los que de distintos modos trabajan por la justicia, la libertad y la paz. Roguemos al Señor.
- Por los pobres, los enfermos, los moribundos, por todos los que necesitan nuestra ayuda y nuestro amor. Roguemos al Señor.
- Por los religiosos y religiosas. Para que sean ante el mundo signo vivo de los bienes eternos. Roguemos al Señor.
- Por los que celebramos esta Eucaristía: para que aumenten los lazos de unión y nos sintamos responsables los unos de la suerte de los otros. Roguemos al Señor.
Escucha, Padre, la oración que te hemos presentado, y haz que caminemos unidos los que profesamos una misma fe y un mismo amor. Por Jesucristo nuestro Señor.
Oración sobre las ofrendas
Recibe, Señor, en tu bondad las ofrendas de tu pueblo, para que cuanto creemos por la fe lo alcancemos por el sacramento celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Super oblata
Múnera, quaesumus, Dómine, tuae plebis propitiátus assúme, ut, quae fídei pietáte profiténtur, sacraméntis caeléstibus apprehéndant. Per Christum.
PLEGARIA EUCARÍSTICA IV. PREX EUCHARISTICA IV.
Antífona de la comunión Sal 118, 4-5
Tú, Señor, promulgas tus decretos para que se observen exactamente; ojalá esté firme mi camino para cumplir tus consignas.
O bien: Jn 10, 14
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, que conozco a mis ovejas, y las mías me conocen.
Antiphona ad communionem Ps 118, 4-5
Tu mandásti mandáta tua custodíri nimis; útinam dirigántur viae meae ad custodiéndas iustificatiónes tuas.
Vel: Jn 10, 14
Ego sum pastor bonus, dicit Dóminus; et cognósco oves meas, et cognóscunt me meae.
Oración después de la comunión
Señor, apoya bondadoso con tu ayuda continua a los que alimentas con tus sacramentos, para que consigamos el fruto de la salvación en los sacramentos y en la vida diaria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Post communionem
Quos tuis, Dómine, réficis sacraméntis, contínuis attólle benígnus auxíliis, ut redemptiónis efféctum et mystériis capiámus et móribus. Per Christum.

MARTIROLOGIO

Elogios del día 25 de septiembre

1. Conmemoración de san Cleofás, discípulo del Señor, a quien, con el otro compañero itinerante, ardía el corazón cuando Cristo, en la tarde de Pascua, se les apareció en el camino explicándoles las Escrituras, y después, en la casa de Cleofás, en Emaús, conocieron al Salvador en la fracción del pan.
2. En Amiens, en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Fermín, venerado como obispo y mártir (s. inc.).
3. En Damasco, de Siria, santos mártires Pablo y Tata, cónyuges, más sus hijos Sabiniano, Máximo, Rufo y Eugenio, que, acusados todos ellos de ser cristianos, entregaron su espíritu a Dios atormentados con azotes y otros suplicios (c. s. IV).
4. En Chartres, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Solemne, obispo (ante 511).
5. En Soissons, en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Principio, obispo, hermano de san Remigio (s. VI).
6*. En Cork, en la provincia de Momonia, en Hibernia (hoy Irlanda), san Finbarro, obispo (s. VI).
7. En Auxerre, de Neustria (hoy Francia), san Aunacario o Anacario, obispo, durante cuyo episcopado se concluyó el llamado Martirologio Jeronimiano (605).
8*. En Cusance, en la región de Besançon, también en Neustria (hoy Francia), san Ermenfrido, abad (c. 670).
9*. En el monasterio de la Santísima Trinidad, en la región de Moscú, en Rusia, san Sergio de Radonez, que, elegido como hegúmeno o abad, propagó la vida eremítica y cenobítica que él había practicado primero, y hombre de carácter afable, fue consejero de príncipes y consolador de fieles cristianos (1392).
10*. En la sierra de las Alpujarras, cerca de la ciudad de Granada, beato Marcos Criado, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, para la redención de cautivos, y mártir, víctima de los moriscos (1569).
11*. En la villa de Carrión de Calatrava, cerca de Ciudad Real, también en España, beatos Juan Pedro (José) Bengon Aranguren, presbítero, Pablo María (Pedro) Leoz y Portillo, religioso de la Congregación de la Pasión, y Jesús Hita Miranda, religioso de la Compañía de María, los tres fusilados por los milicianos en odio a la Iglesia, en el furor de la persecución religiosa (1936).
12. En la localidad de La Guardia, en la región española de Toledo, memoria de san Cristóbal, mártir (1490).